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Las manchas de sangre en el pantalón y los zapatos de William René Castillo Medina, de 32 años, lo vinculan a la muerte del taxista Leoncio Padilla Pérez, de 65, según la prueba de ADN (ácido desoxirribonucleico) realizada por los peritos del Laboratorio Central de Criminalística de la Policía Nacional.

Las pruebas biológicas fueron presentadas ayer en una audiencia especial celebrada en el Juzgado de Juicio de Ciudad Sandino, donde Castillo y Francisco Hilario Araica Pomares, de 24 años, están acusados por el asesinato y robo agravado en perjuicio de Padilla.

“Pido, señora juez, que no admita dichas pruebas, porque las mismas debieron haberse incorporado en los primeros diez días después de la introducción de la acusación”, solicitó Castillo Medina a la titular del Juzgado, Ana Cecilia Oviedo, petición que fue rechazada.

“Los resultados de la información genética encontrada en la vestimenta y calzado de Castillo tienen una coincidencia del 99.9% con el ADN de la víctima, según la prueba realizada por el perito genético forense David Téllez”, manifestó durante la audiencia la fiscal Grethel Fernández.

Juicio técnico

“Ha sido duro estar sin la presencia de mi padre --un hombre honesto y trabajador--, por (culpa de) dos sujetos que andaban de parranda, incluso William dijo fríamente a la Policía que tenía manchas de sangre en su ropa porque se dedicaba al destace de cerdos”, dijo Roberto Padilla, de 30 años, hijo de la víctima.

Los abogados de los acusados indicaron que sus clientes renunciaron a tener un juicio con jurado de conciencia, porque pidieron un juicio técnico, para que en base a las pruebas la judicial determine el grado de responsabilidad de cada uno.

La judicial Oviedo programó la apertura del juicio oral y público para el 18 de noviembre a las nueve de la mañana.

El taxista fue asesinado a golpes el 14 de julio de este año en la madrugada, en Mateare, siendo el móvil del crimen el robo del taxi. El cuerpo del infortunado fue hallado en la laguna

de Xiloá.

 

"Estamos confiados en que esas pruebas son contundentes y esperamos un fallo de culpabilidad, para que la muerte de mi tío no quede impune".

Elba Aragón

sobrina de la víctima