•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Justo Hipólito Uriarte laboraba como recolector de chatarra, pero hace tres días tuvo la oportunidad de cambiar de trabajo y se convirtió en vigilante de un centro escolar, sin embargo el destino le jugó mal, porque al salir a buscar su cena, cruzó la vía y un bus lo atropelló, falleciendo de manera instantánea.

El fatal accidente de tránsito ocurrió el lunes 21 de octubre a las 7:00 pm, de los semáforos del Siete Sur, 20 varas al norte, sitio en el que estaba un hijo de la víctima, de 13 años. Este presenció la muerte de su padre.

“Mi papá andaba con sus ‘tragos’ e iba a comprar comida en una fritanga que está cerca, ya se había cruzado el primer carril, pero no le dio tiempo de cruzar el otro y se quedó en la línea amarilla, cuando pasó la Ruta 106 y lo golpeó. Solo se escuchó el fuerte impacto”, refirió el adolescente, quien ayer estaba con sus parientes en el Distrito III de Policía.

Mediarán

Las autoridades de la Dirección de Tránsito de la Tercera delegación policial aún no determinan las causas del accidente.

Sin embargo, Nora del Socorro Moreno Almendárez, de 41 años, con quien Uriarte convivió los últimos años de su vida, dijo que está anuente a mediar con Víctor Cajina López, de 24 años, conductor del bus de la Ruta 106.

“Parece que el muchacho (Cajina) no logró capearlo, él me pidió disculpas y dijo que está dispuesto a ayudarnos con los gastos fúnebres”, manifestó entre lágrimas la viuda.

Uriarte, quien tenía 50 años de edad, dejó en la orfandad a tres adolescentes procreados con su anterior pareja. Su cuerpo descansará en el cementerio de la comarca La Cabaña, ubicado en el kilómetro 15½ de la Carretera Vieja a León.