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Pedro Valle Lumbí estaba acostado en su tijera, ayer, cuando Newman llegó a su cuarto para levantarlo, pero su sorpresa fue que su amigo de 64 años ya no era de esta vida, sino de la otra.

Inmediatamente los vecinos de don Pedro, quien vivía de La Casa del Zinc dos cuadras abajo y media a lago, en Ciudad Sandino, dieron parte a las autoridades de la Estación X de Policía.

Germán López, quien es inquilino de Valle Lumbí desde hace cuatro meses, explicó que la última conversación que tuvo con el anciano fue el domingo en la noche, cuando le dijo que se fuera a acostar, “porque ya estaba tocado”.

“La coincidencia es que hoy (ayer) amaneció muerto”, agregó López, quien confirmó que la única enfermedad de la que padecía don Pedro “era el guaro”.

Sin huellas de violencia

El comisionado Alejandro Ruiz, quien junto a los peritos de la Estación X de Policía se presentó a la casa donde murió el anciano, explicó que no hallaron huellas de violencia ni en el cuerpo ni en la escena.

“Hasta el momento, de acuerdo a la escena, todo hace indicar como que se hubiese quedado dormido, sin embargo para descartar cualquier actuación violenta o criminal, vamos a llevarlo al Instituto de Medicina Legal”, agregó Ruiz.

López catalogó a don Pedro como un hombre feliz y contento, pese a que vivía en soledad, porque su familia no lo visitaba.

El anciano se alimentaba gracias a la ayuda de su inquilino, y la comunidad que le daba su café, un plato de alimentos y hasta las tortillas.

Don Pedro vivía en la Zona Cinco de Ciudad Sandino, pero luego vendió su casa y se fue a asentar a la Seis, según declaró su vecina, Johana Vanessa Umaña, de 28 años, quien comentó que el anciano era una persona muy querida por todos sus vecinos, quienes lamentan que este no haya podido disfrutar de la Nochebuena.