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Para Thelma Canales y Gerardo Espinosa, cada minuto que transcurre es un tormento, porque desde el pasado dos de enero no saben del paradero de su hijo, Aarón Eliut Espinosa Canales, de 19 años, y de quien suponen viajó a Honduras en compañía de un sujeto desconocido.

La señora Canales señaló que le angustia pensar que su hijo “se haya cruzado a Honduras”, por la inseguridad que existe en ese país.

“Todos los días se informa de ciudadanos hondureños muertos y de nicaragüenses que han sido asesinados por desconocidos, y no quiero que mi muchacho vaya a correr la misma suerte”, dijo.

El joven salió de la casa de sus progenitores a eso de las nueve de la noche y luego sus amigos les comentaron a sus padres que lo habían visto junto al desconocido en el barrio La Comuna.

Por su parte, el padre del muchacho, Gerardo Espinosa, dijo que teme que su hijo haya sido engatusado por el desconocido, quien podría utilizarlo en actividades de narcoactividad u otro delito.

Detalló que la última vez que supieron de él fue el tres de enero, cuando a eso de las siete de la mañana recibieron un mensaje de un número de celular de la empresa Claro, en donde le decían a la mamá “que orara y le pidiera a Dios que lo protegiera, porque ya estaba fuera de Nicaragua”.

Mujer calla sobre muchacho

Dos horas después la atribulada madre llamó al número de teléfono móvil y una voz de hombre le contestó. Cuando ella preguntó por Aarón Eliut, el hombre le dijo que él había comprado ese celular, luego colgó.

El día cuatro volvieron a marcar el número. Una mujer contestó y advirtió que no podía brindar información sobre el muchacho, por lo que la angustia de los padres del muchacho ahora es mayor.

Espinosa señaló que el hombre que engatusó a su hijo para que se fuera a Honduras vestía pantalón de lona azulón y camiseta negra. Calzaba zapatos deportivos tenis, es moreno, pelo crespo, con caries en las piezas dentales delanteras, y tiene aproximadamente 1.6 metros de estatura.

El número telefónico del que el muchacho habría mandado un mensaje de texto suena ocupado, luego la máquina electrónica señala que no tienen buzón de voz activado para dejar mensajes.

El muchacho desaparecido trabajaba de lunes a viernes en una empresa y estudiaba los fines de semana.

Este año se bachilleraría y tenía proyectado ingresar a una universidad pública para cursar una carrera profesional.

Pero en diciembre pasado fue despedido de la empresa donde trabajaba, por lo que se deprimió. Sus padres trataron de que entrara en razón y hasta le prometieron que ellos costearían sus estudios, pero el joven seguía sumido en la depresión.

Los atribulados padres pidieron a quien sepa del paradero de su hijo, informarles a los números telefónicos 27135156, 89282157 y 85130504.

 

Bebé “desaparece” junto a su madre

En un arrebato de celos, una adolescente de 17 años decidió fugarse junto a su hijo de cuatro meses de nacido y su cuñada, para “castigar” a su compañero de vida  por haberle reclamado a su exmujer.
Reynaldo Antonio Vargas, de 21 años, denunció en la Policía que su compañera de vida se llevó a su vástago, Adonis Malaquías Vanegas Obando y a su hermana Rebeca Castro Vanegas.
“El pasado seis de enero fuimos al Centro de Salud de Altagracia para que mi niño pasara consulta, nos acompañaba mi hermana, al salir ellas iban supuestamente a la casa y yo me quedé en mi trabajo en el Mercado Israel Lewites”, dijo el denunciante.
“Luego recibí una llamada de mi exesposa diciéndome que mi mujer la pasó molestando en su tramo; al reclamarle a mi actual compañera, ella se molestó y dijo que ya se iba para la casa, pero nunca llegó. Yo lo que quiero es que me entregue a mi hijo y voy a pelear su custodia ante el juez”, agregó Vargas.
El denunciante manifestó a los detectives del Distrito III de Policía que Obando tiene una cicatriz en el pie derecho, producto de una quemadura, y su hermana tiene un lunar en la quijada.
Las autoridades policiales también investigan la desaparición de Fernando Alfonso Pérez Rodríguez, de 18 años, quien salió de su vivienda el domingo 5 de enero para ir a pasear, pero nunca regresó a su hogar.
“Él me dijo que iba a pasear con su amigo Carlos Pérez, conocido como ‘Crucito’. Le dije que no fuera a ingerir licor porque tenía que ir a trabajar, pero no volvió. Al día siguiente fui a buscar a su amigo para preguntarle sobre mi hijo, y este me manifestó que sí ingirieron licor, pero que luego cada quien se fue a su casa”, relató a los detectives Miriam Rodríguez Medal, de 45 años, madre del desaparecido.
“El joven dice que mi hijo le dijo que quería ir al Malecón, porque andaba dinero, pero no sé de su paradero, ya lo anduve buscando donde familiares y en diferentes estaciones policiales para ver si está detenido, pero no se sabe nada de él”, agregó Rodríguez.
Hasta el momento no se ha ubicado a ninguno de los dos desaparecidos, por lo que lo que la Policía continúa con las investigaciones. Fátima Tórrez González