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MASAYA

Después de postergarse en varias ocasiones el juicio oral y público en contra de los 19 detenidos en Monimbó, la juez Suplente de Distrito de lo Penal, María Elena Sevilla, encontró que 16 eran no culpables por el delito de financiamiento de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas, pero condenó a tres mujeres por posesión de droga.

Las tres que fueron encontradas culpables son Evelia Sobalvarro Gúnera, Gabriela Esther Hernández Gúnera y Jacqueline de los Ángeles Jarquín Gúnera. Esta última está embarazada, por lo que la juez Sevilla la mandó al Instituto de Medicina Legal para comprobar el tiempo de gestación y determinar la medida a tomar, pues actualmente goza de arresto domiciliar.

En Masaya este juicio oral y público fue el más largo en los últimos años, porque duró una semana y todos los procesados estuvieron bajo prisión por tres meses.

Pese al veredicto, el fiscal Medardo Trejos sostuvo que todos los procesados, el pasado 23 de julio tuvieron una reunión en la vivienda de Tito Valle, donde estaban “conspirando” para financiar los estupefacientes.

El fiscal asegura que Ernesto Velásquez Valle, también conocido como “Tito Negro”, era el cabecilla de la familia Jarquín-Valle, y que se encargaría de trasladar 18 kilos de droga, desde el punto ciego de La Guasimada, en la frontera tica, el 24 de julio. Dicha droga sería entregada por los hermanos Robledo Brenes, que en la actualidad están purgando una pena por narcotráfico dictada en la ciudad de Rivas.

El abogado defensor Agustín Córdoba dijo que la Fiscalía no pudo probar que había financiamiento en contra de su defendido, Ernesto Velásquez Valle, ya que para ello se necesitaba que el testigo clave, el oficial Oliver Carrillo, dijera que “Tito Negro” fue retenido en el cruce de Cárdenas, y en cambio negó que la voz de la llamada interceptada por él, en un celular ocupado a los hermanos Robledo Brenes, fuese la de su cliente.

El fiscal Medardo Trejos calificó el fallo de “vergonzoso y ridículo”, porque todo Masaya sabía y conocía la responsabilidad de toda esta familia en el crimen que el Ministerio Público les imputaba. Agregó que él presentó pruebas contundentes de que se trata de “gente que no tiene oficio ni beneficio, y de repente, de la noche a la mañana, se vuelven potentados con toda la riqueza”.

Trejos es del criterio de que cuando se le prohibió incorporar esas pruebas al Ministerio Público, ya sabía que el proceso iba por mal camino. Por eso cree que el fallo de no culpabilidad para los 16 procesados lesiona profundamente la salud pública, porque pone en libertad a personas que han causado mucho daño.

Por otro lado, la juez Sevilla ordenó la inmediata libertad de los procesados, pero refirió que en el caso de las declaradas culpables dará un plazo de tres días para emitir la sentencia solicitada por los defensores, que quizá sea la pena mínima, ya que estas personas no tenían antecedentes delictivos.