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En cuestión de minutos, tres sujetos a bordo de una motocicleta, armados de una pistola, se llevaron US$30,000, C$25,000 y las joyas que tenían puestas las dos mujeres que atendían una licorería ubicada en Bolonia, ayer.

El asalto a mano armada se produjo a eso de las 10:30 am, después de que dos supuestos campesinos entraron a la licorería; uno alto, de tez blanca, con cicatrices de barros y de ojos azules, mientras el otro es recio, moreno y de estatura baja.

“¡Este es un asalto!”, anunció el primer hombre que ingresó; yo no le creí, pero luego algo en mi corazón me dijo ´es un asalto´. Uno de ellos me bloqueó la puerta, lo aventé, el otro me jaló del pelo y me aventó, mi hija pedía auxilio pero nadie nos ayudó”, se quejó la propietaria del local, Elsy Castellón, a quien los ladrones le dejaron el cuello lastimado, porque le arrancaron la cadena de oro que portaba.

“Como mi hija gritaba y gritaba, uno de los hombres le dijo: ´Hija de… ¡dejá de gritar!, y con el arma montada le advirtió: ‘Te voy a matar’. - No hija, ahí dejalo, le grité. - Otro de los hombres entró directo a mi dormitorio a sacar los US$30,000 y de la venta se llevaron los C$25,000 que tenía listos para pagar (a los proveedores)”, agregó la perjudicada.

¿Novatos?

Según las perjudicadas, los asaltantes estaban tan nerviosos que el que portaba el arma de fuego no la pudo manipular.

“Los dos sujetos entraron como clientes, mientras el tercero estaba listo en una motocicleta vieja Dayun negra; al momento de la huida no le arrancaba, si la gente nos hubiera apoyado, hubiéramos podido atraparlos”, se lamentó Katia Castellón, hija de la propietaria de la licorería.

Sin cámaras

La dueña de la licorería tenía proyectado instalar cámaras de seguridad, en su negocio, pero al parecer los asaltantes se le adelantaron.

“Hace unos días, ella (Castellón) anduvo cotizando el precio de instalación de las cámaras de circuito cerrado; si las hubiéramos tenido tal vez se le hace más fácil a la Policía para capturar a los tipos”, comentó Alán Pineda, pariente de las perjudicadas.