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Un niño de 47 días de nacido quedó prácticamente en medio de una balacera entre dos delincuentes y la Policía, en el Barrio Los Ángeles, donde el suboficial Manuel Hernández, de 38 años, recibió un impacto de bala cerca de la tetilla izquierda.

El bebé, nieto de Guadalupe Canales Ríos, dueña de la casa donde se escondió Miguel Antonio Monge, de 24 años, dormía en una cama al momento que el delincuente se enfrentó a tiros con los agentes policiales.

Lo único que separó al recién nacido del pasillo donde Miguel Monge se enfrentó con la Policía fue una pared de piedra y madera, relató doña Guadalupe Canales.

La angustia para esta familia, que habita de donde fue la Aduana dos cuadras y media al sur, comenzó a eso de las once y media de la mañana de ayer viernes, cuando Monge y su compinche, quien logró fugarse, ingresaron a la casa de doña Guadalupe Canales, huyendo de la Policía.

Los dos delincuentes eran perseguidos por la Policía y por los trabajadores de una llantera ubicada de la Iglesia El Calvario tres cuadras al norte, de donde se llevaron un botín de 50 mil córdobas.

Aunque inicialmente los maleantes huyeron en una motocicleta azul, tuvieron que dejarla abandonada a pocas cuadras de donde realizaron el robo, porque la cadena se les atascó en el esproquer.

Mientras Monge se quedaba escondido en la casa de Guadalupe Canales debajo de una mesa y detrás de un cilindro de gas de 25 libras, de donde salió disparando, su compinche escalaba un muro de casi dos metros de alto para huir por el techo de las casas vecinas.


Policía fuera de peligro
El policía Manuel Hernández, quien es jefe de sector en el Barrio Los Ángeles, fue alcanzado por al menos un impacto de bala a pocos centímetros del corazón, dijo uno de sus compañeros.

El suboficial Hernández es quien iba primero entre los policías que ingresaron al angosto pasillo que conduce al patio de la casa donde se refugió uno de los asaltantes.

La comisionada mayor Fátima Flores, jefa del Distrito Cuatro de Policía, dijo que el suboficial Hernández se encuentra estable y fuera de peligro en el hospital de la institución policial.

Al momento de ser herido de bala el suboficial Hernández fue llevado en un vehículo particular a la Central de Policía, de donde fue trasladado al Centro de Salud del Barrio Larreynaga, para evitar que se desangrara. Según la información extraoficial, tanto Miguel Antonio Monge como el otro asaltante que logró huir son habitantes del Barrio Memorial Sandino y están fichados en la Estación Tres de Policía.