Lizbeth García
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Aparentemente la Policía Nacional está dispuesta a castigar a todo aquel policía que infrinja la ley de alguna manera, porque ayer fueron acusados cuatro agentes de la Estación Cinco, que por acción y omisión dejaron morir en una celda al reo Andrés Enrique Aguilar Salazar, hecho acaecido hace más de un año.

Los acusados son Christian Enoc Morales, de 18 años --quien supuestamente abusó de su autoridad al lesionar gravemente al reo Francisco Gustavo Paguaga-- Claudia Patricia Fernández y Felipa del Socorro Ruiz, quienes aparentemente no hicieron nada por ayudar a Aguilar, pese a que éste gritaba de dolor y pedía que lo llevaran al hospital.

Con este juicio se contabilizan diez los policías denunciados y acusados por homicidio en Managua y León en los últimos meses, pero es en la capital donde ya hay un uniformado condenado por la muerte de un soldado.

Según la acusación que la fiscal María Lucía Sandoval presentó ayer ante la jueza Sexto Penal de Audiencias, Gertrudis Arias, los hechos ocurrieron el dos de julio de 2007, cuando el policía Cristian Enoc Morales estaba de turno y salió con su equipo para capturar a Andrés Enrique Aguilar Salazar porque supuestamente le estaba pegando a su mujer, María del Socorro Hurtado.

Cuando la patrulla llegó a la vivienda del sospechoso, en el barrio El Chaparral, en el Distrito Cinco de Managua, Aguilar estaba recostado en su cuarto, pero al ver a la Policía se opuso al arresto, momento en que supuestamente Morales y otro policía llamado Víctor Cano lo redujeron por la fuerza para luego lanzarlo a la tina de la camioneta para llevárselo preso.

Aguilar le reclamó a Morales por la golpiza que le dieron, momento en que supuestamente el policía apoyó ambos rodillas sobre el pecho de Aguilar, lo que le provocó fracturas en cinco costillas y el esternón, laceración del pulmón izquierdo e hígado.

El escrito acusatorio indica que el reo se quejaba del dolor y pedía que lo llevaran al hospital, luego empezó a vomitar sangre y a convulsionar, pero nadie le hizo caso y lo que aparentemente hicieron Fernández y Ruiz, quienes estaban a cargo del control de detenidos el día de los hechos, fue cambiar de la celda cinco a la cuatro al reo, quien falleció la madrugada del tres de julio de 2007.

Antes del deceso, el subinspector José Rodríguez Gaitán le informó al superior Francisco Paguaga, que había un reo “que estaba arrojando las tripas y que había que chequearlo”, pero no obtuvo respuesta.

Para la Fiscalía, los policías acusados tenía que mandar al reo al hospital para que recibiera atención médica, pero no lo hicieron por lo que incurrieron en una grave omisión.

Durante la audiencia para los policías, celebrada ayer, la Fiscalía propuso medidas alternas a la prisión para todos ellos, pero la jueza pospuso su decisión para el próximo lunes.