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  • Tomado de Diario Extra

Un gran despliegue policial, en el cual participaron más de quince oficiales, patrullas y hasta un helicóptero de la Fuerza Pública, se tuvo que efectuar en Bebedero de Cañas, para perseguir a un nicaragüense que aparentemente raptó a su exnovia.

El hombre, a quien las autoridades identificaron solo como Javier, supuestamente llegó hasta la casa de su expareja, una menor de 17 años, y bajo amenazas la obligó a salir para después llevársela a unos cañales cerca de la hacienda Taboga, donde al parecer la amenazó con un puñal. 

Según fuentes policiales, el captor aprovechó que la muchachita iba saliendo de la vivienda hacia la pulpería para interceptarla con el filo en mano y dirigirse a la desolada zona.

La escena 

“Si no eres mía, no eres de nadie”, le dijo el chavalillo a la jovencita, quien muy asustada gritó para pedir ayuda, y gracias a ese llamado algunos vecinos lograron ver cuando por la fuerza era jalada hacia los cañales.

Supuestamente, en el sitio el sospechoso le pidió que sostuvieran relaciones sexuales, a lo que la chiquilla se negó y en un momento de descuido logró escaparse mientras el nicaragüense se bajaba los pantalones. 

“Recibimos una alerta por violencia doméstica; sin embargo, al llegar a Bebedero nos informan que se trataba de un rapto de una menor por parte de un extranjero, quien la intimidó con un arma blanca”, explicó Henry Quesada, jefe policial.

Despliegue 

El contingente policial anduvo por todos los rincones de la finca y, como no aparecían los muchachos, debieron incursionar con el helicóptero, con el cual lograron divisar al joven corriendo sin camisa, pero la víctima no se veía, razón por la cual se temía lo peor.

No obstante, casi una hora después los oficiales recibieron comunicación por parte de la familia de la joven, indicando que había escapado y estaba sana y salva en su casa con la madre. Pero allí no acabaría la situación, pues en medio de la vegetación el sospechoso de cometer el rapto empezó a perderse, hasta que los oficiales le perdieron el rastro cerca de un río, por lo que no se descarta que se haya tirado para que los oficiales no lo pudieran ver.

 

Rastreo

El martes por la noche, después de varias horas de rastreo, los oficiales suspendieron la acción en la zona y se esperaba que ayer incursionaran otra vez en los sectores aledaños, por si el perpetrador del rapto sigue escondido en el lugar. 

De igual forma, buscarán a los parientes del sospechoso, para conocer su paradero en caso de que ellos lo sepan y quieran entregarlo por cometer semejante delito.