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“No quise hacerlo, fue un error”, dijo César Augusto Martínez, de 30 años, quien supuestamente le quitó la vida de dos impactos de bala en el pómulo derecho a su hermano José Antonio Martínez, de 45.

La historia de Caín y Abel se repitió en el barrio capitalino “Walter Ferreti”, cuando según César Augusto, la víctima pretendía entrar a la vivienda acompañado de una trabajadora sexual.

“Ya se le había dicho que no queríamos ver a esa mujer vaga en la casa, pero ese día él llegó borracho, insistiendo en meterla, por lo que fui a sacar la pistola, para asustarlo, pero se me disparó”, alegó César Augusto, quien después del hecho intentó darse a la fuga.

“Producto de un rastreo en la zona y trabajo de inteligencia se ubicó en la terminal de buses del Mercado ‘Roberto Huembes’, a César Augusto Martínez, quien pretendía darse a la fuga, y se le ocupó una pistola Makarov 9 milímetros”, informó suboficial mayor Bismarck Rivera, jefe de la secretaría del Distrito V.