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CHINANDEGA
La vocería policial de este departamento comunicó que a las siete de la noche del jueves, la oficialía de guardia de la delegación policial de El Viejo conoció del homicidio del vigilante Juan Francisco Reyes Rojas, de 48 años.

Investigaciones establecieron que el hombre vigilaba la finca El Paraíso, ubicada en la lejana Península de Cosigüina, frente al Golfo de Fonseca, con un rifle 22, con el cual aparentemente lo mataron.

El campesino Marcio Arvizú encontró a Reyes Rojas tirado en un sembradío de maní, lo trasladó al Hospital San Luis, de El Viejo, donde lo examinó la doctora Margarita Poveda García, quien confirmó que el vigilante no tenía signos vitales.

Aparentemente se trata de un homicidio, por lo que la Policía de El Viejo, a cargo del subcomisionado Alí Espinoza, investiga el crimen.

La Policía informó que Francisco Javier Rojas Jiménez, de 21 años, no permitió el traslado del cadáver al Instituto de Medicina Legal de Managua para practicarle autopsia.

Las autoridades también confirmaron que Marvin Ernesto Aguilar, de 43 años, vigilante de la caseta uno de las bodegas de Nitrosa, en el puerto de Corinto, arrebató el revólver que portaba su compañero, Manuel de Jesús Martínez, y se propinó un disparo en la sien derecha.

Prefirió suicidarse
La delegación policial de Corinto se enteró de lo ocurrido porque Santiago Torres, de 42 años, supervisor de vigilancia de la empresa privada Servitip, denunció que Aguilar inexplicablemente despojó del arma de fuego a Martínez cuando pasó frente a él. En el momento del hecho ambos estaban trabajando.

Aguilar fue trasladado en una ambulancia de la Empresa Portuaria Nacional, EPN, hacia el Hospital “José Schendel”, de Corinto, pero luego fue transferido al Hospital España, de Chinandega, donde lo atendieron de emergencia.

El informe policial indica que cuando los médicos de turno del Hospital España preparaban a Marvin Ernesto Aguilar para remitirlo a un centro asistencial de Managua, falleció a consecuencia del disparo con orificio de salida en el cráneo.

Ramona Azucena Navarrete Castellón, viuda del vigilante Aguilar, expresó que regresó a su casa ubicada en el barrio Base Naval, cuando una vecina le comunicó del percance.