•   Guatemala  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Con un disparo en la sien y dos en el tórax falleció en un bar en Guatemala la nicaragüense Rosa María Rodríguez Salinas, de 37 años, originaria de Granada, según el pasaporte que encontró el Ministerio Público guatemalteco en la habitación de la víctima.

El hecho sucedió el martes a eso de las 8:30 p.m. en la avenida del Estadio Municipal de la Zona II

de Mazatenango, Suchitepéquez, Guatemala, dentro del bar La Sirenita.

"Fue en el cantón Santa Cristina en bar La Sirenita, según testigos del hecho. Llegaron dos hombres a bordo de una motocicleta insultando a las trabajadoras y sin mediar palabras desenfundaron el arma 9 milímetros que portaban. Hicieron cuatro detonaciones y tres de ellas impactaron en la joven Rodríguez", informó el periodista Julio Rodas del periódico guatemalteco Nuestro Diario.

"Al momento del hecho caía una fuerte lluvia, lo que al parecer fue aprovechado por los sujetos, porque no se escuchó la alteración. Cuando los bomberos llegaron la mujer ya no tenía signos vitales, fue declarada muerta y trasladada a la morgue del Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala, Inacif”, agregó el periodista.

Extorsionada

La Policía Civil de Guatemala reveló a los medios de comunicación locales que la propietaria del bar, quien no fue identificada por el riesgo que corre, era víctima de extorsión por parte de los mareros. A ella le exigían 10 mil quetzales (unos US$1,283).

"Según los agentes, los sujetos le advirtieron a la dueña del negocio que si no pagaba el dinero, que se atuviera a las consecuencias", agregó Rodas.

 

5,000

a 10,000 quetzales (unos US$1,283) cobran los mareros a los dueños de negocio por la apertura.

 

500

quetzales cobran semanalmente los mareros para dejar que el negocio funcione.

 

2,000

quetzales (unos US$257) recaudan los mareros mensualmente por cada negocio. Si el dueño se niega a pagarlos, corre el mismo riesgo que la dueña del bar La Sirenita.

 

"Después del hecho nosotros intentamos cerrar la puerta, pero los sujetos regresaron, siguieron insultando y disparando",

Trabajadora del bar

Testigo