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POTOSÍ, RIVAS

Una humilde casa construida con palma de coco y tablas, y con techo de zinc y tejas, fue totalmente destruida por una camioneta Mitsubishi, negra, placas M 105-660, que ingresó a toda marcha cuando el conductor perdió el control por el exceso de velocidad y el estado de ebriedad en que conducía.

La casa pertenecía al señor Pedro Zapata Valdivia, de 64 años, quien la habitaba junto a su cónyuge, Andrea Dinarte Juárez, y sus hijos.

El percance ocurrió en la comarca Sabana Grande, del municipio de Potosí, y, según testigos, fue poco antes de las doce del día cuando la camioneta salió del borde de la calle y se introdujo a la casa, la cual inmediatamente se desplomó. Por fortuna todos sus habitantes estaban fuera de ella.

Según don Pedro, la camioneta se movilizaba a más de cien kilómetros por hora, y él solo escuchó desde el patio trasero el estruendo, cuando pasó como un torbellino llevándose la endeble estructura. “Por suerte mi compañera de vida estaba bañándose y nadie estaba en el interior de la casa”, explicó.

La camioneta también resultó con severos daños, y tanto el conductor como su compañero de viaje fueron socorridos por los pobladores. Inicialmente eran trasladados al hospital de Rivas en un vehículo particular, pero posteriormente los trasladó una ambulancia de la Cruz Roja.

Según el oficial de la Cruz Roja de Rivas, Wesly Víctor, uno de los ocupantes de la camioneta sólo logró ser identificado como Espinoza Martínez, de 28 años y originario de San Jorge, quien presentaba fractura en el brazo derecho; mientras que del otro ocupante sólo se sabe que se apoda “Polín”, y presentaba fracturas en las costillas.