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Con evidentes signos de desnutrición fue rescatada de su casa una joven con discapacidad física, de 24 años, quien desde hace cuatro años aparentemente sufre maltrato de parte de su progenitora y su padrastro, hecho que ahora investiga la Policía.

La joven de apellido Balmaceda fue rescatada por la Asociación de Personas con Discapacidad y la Policía de Rivas, quienes inmediatamente la trasladaron al hospital “Gaspar García Laviana”.

Balmaceda sufre paraplejia severa desde la adolescencia. “Producto del abandono presenta desnutrición en tercer grado, neumonía y por el desaseo tiene llagas en su espalda”, manifestó Azucena Salgado, coordinadora de las personas con discapacidad del municipio de Rivas.

Pidió rescate

“La joven nos pidió, en una visita que le realizamos, que la sacáramos del hogar, porque ya no soportaba el abandono y el maltrato de su madre y su progenitor”, aseveró Salgado.

La víctima, con voz entrecortada, relató desde su lecho que no le daban de comer y que en ocasiones le suministraban únicamente arroz, y aseguró que su padrastro, José Gutiérrez, era el causante del abandono al que la sometía su mamá, Dominga Balmaceda.

“Ni un vasito con agua me querían dar, para que no defecara, porque a mi padrastro le daba asco que mi mamá me estuviera limpiando y ella todo le hace caso a él, decían que solo vivía j…”, relató la víctima, quien no quiere volver a casa de su progenitora.

Paquete alimenticio

Ana Julia Vado, secretaria de la asociación, dijo que la organización le entregaba mensualmente a la mamá de la joven un paquete alimenticio para Balmaceda, “pero nunca le daban de comer, desde hace cuatro años le estamos dando seguimiento y ya le habíamos advertido que recurriríamos a las autoridades de continuar con el abandono”, agregó Vado.

Balmaceda es la tercera de los seis hijos que procreó su progenitora. “Los tres primeros nos criamos con mi abuela materna en la comunidad de San Jerónimo, en San Juan del Sur; cuando tenía 14 años me enfermé de los huesos producto de constantes fiebres y me quedé así”, señaló la víctima, quien se trasladó a vivir con la madre al fallecer la abuela.