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Nueve presuntos narcotraficantes fueron capturados por la Policía nicaragüense en la llamada “Operación Diamante”, que también fue realizada de manera simultánea por los organismos de investigación de Costa Rica, Honduras y El Salvador.

De los nueve capturados, siete quedaron en prisión preventiva la tarde de ayer, viernes, hasta el próximo 17 de septiembre, según lo ordenado por la jueza Noveno Distrito Penal de Audiencia de la capital, Indiana Gallardo.

Entre los que quedaron en prisión preventiva por los próximos 25 días --de los cuales 17 son hábiles--, figuran el salvadoreño Mario Antonio Mendoza Chávez, de 45 años, y la costarricense, Angie Dayanca Apuy, de 19.

También les fue dictado arresto preventivo a los nicaragüenses: Rodrigo Cajina Bustillo, Sergio Bonilla Corea, Efraín Díaz Mora, Armando José Córdoba, Mario Castro Ruiz, Francisco Gamboa Ponce y Dolores de la Concepción Bustillo Mora.

Las detenciones de estos siete reos se produjeron el 18 y el 19 de agosto, en Nandaime, Granada, Managua y Ocotal, refiere la acusación de la Fiscalía.

Droga

Horas antes, en Sébaco, municipio de Matagalpa, al norte de Managua, la Policía como parte de la “Operación Diamante” capturó a Arsenio Tórrez Hernández y a Danelia Álvarez García.

La detención de Tórrez y de Álvarez también dejó la ocupación de tres cabezales y de 59 paquetes rectangulares con cocaína que pesaron 65,853.7 gramos, según un parte oficial. En la norteña ciudad de Sébaco, la Policía hizo otro allanamiento, y ocupó 449 paquetes de cocaína, que dieron un peso de 422,795.1 gramos, refiere el informe brindado por las autoridades policiales. La droga ocupada superaría los 500 kilos.

Circulan a colombiano

La jueza Indiana Gallardo también ordenó a la Policía Nacional coordinar con la Policía Internacional, Interpol, la captura del presunto narcotraficante Fernando Ochoa, de origen colombiano.

Ochoa es el encargado de dirigir las operaciones de traslado de droga a nivel centroamericano, y también es quien negoció con los cárteles mexicanos la compra de droga proveniente de Colombia, según la Policía nicaragüense.

Mientras que el salvadoreño Mario Mendoza Chávez, uno de los nueve detenidos, era el encargado del traslado de los cargamentos de cocaína en Nicaragua, según el Ministerio Público.

Mendoza también utilizaba como testaferro a Dolores Mora Bustillo, quien aparece como dueña de varias propiedades obtenidas por la organización criminal como resultado de la venta de estupefacientes, se indica en el escrito acusatorio.

Seguimiento

En la acusación presentada por la Fiscalía se señala que el grupo de presuntos narcotraficantes capturados en la “Operación Diamante” comenzaron a ser investigados desde inicios de 2011.

Durante el período investigado, la organización jefeada por Fernando Ochoa utilizó el territorio nicaragüense para trasegar entre 300 y 600 kilos de cocaína de Costa Rica hacia Honduras, refiere la acusación fiscal.

La agrupación narco conocida como “Jade” tenía enlace en Costa Rica, en Honduras y en El Salvador, y la mayoría de sus contactos eran familiares de los acusados, aseguró el fiscal que presentó la acusación.

Por mar y tierra

Para el trasiego de droga, los acusados partían de Playa El Coco, en Costa Rica, hasta llegar a territorio nicaragüense, donde desembarcaban los cargamentos en tres lugares.

Los sitios de desembarque eran: El Ostional, en la costa del Pochote; la playa Majagual, jurisdicción de San Juan del Sur, y la playa de Brito, ubicada en Tola, todos en el sureño departamento de Rivas.

Luego la droga era traslada en autobuses, en camiones y en camionetas a la comarca de Esquipulas, ubicada en la carretera Masaya-Managua, donde almacenaban el cargamento de cocaína uno o dos días.

Luego la trasegaban vía terrestre hasta el puesto fronterizo de Las Manos en Ocotal, Nueva Segovia, donde los cargamentos eran entregados a narcotraficantes hondureños y guatemaltecos, según el extenso escrito acusatorio.

 

7 personas involucradas con la organización “Jade” esperarán juicio bajo régimen carcelario, según ordenó ayer el juez.

 

508 tacos de cocaína que superarían los 500 kilos en peso, fue lo incautado en la operación regional “Diamante”. 

 

Los abogados defensores coincidieron en solicitar que no fuera admitida la acusación, y señalaron detención ilegal de sus represen-tados.