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SANTA TERESA, CARAZO
El campesino José Luis Chávez Cruz, de 30 años, perdió la vida después de recibir cinco machetazos, presuntamente por parte de Alfredo Traña Espinoza, la mañana de este domingo, cuando ambos, en compañía de otra persona de identidad desconocida, ingerían licor, aunque otra versión apunta a que la víctima llegó a agredir al autor a su casa.

El hecho de sangre ocurrió en la comunidad rural de La Solera, jurisdicción de Santa Teresa, ubicada a treinta kilómetros de Jinotepe, Carazo, y todo hace indicar que fue un “ajuste de cuentas”.

Testigos del suceso, en su declaración ante la Policía Nacional, confirmaron que el autor tuvo por motivación un antiguo problema surgido entre él y la víctima.

Al parecer, ambos habían protagonizado varios pleitos, pero la situación se solventó temporalmente con arreglos extrajudiciales, aseveró a El NUEVO DIARIO doña Guillermina Cruz, progenitora del fallecido, quien pidió justicia por la muerte de su vástago. José Luis deja en la orfandad a cinco hijos.

Al lugar se presentaron los agentes de Auxilio Judicial de la Policía Nacional de Carazo, y el médico forense doctor Sergio Cano, quien confirmó a El NUEVO DIARIO que la muerte del joven labriego fue casi instantánea, ya que se desangró profusamente en medio de varios manojos de leña. El cuerpo de Chávez Cruz presentaba una estocada en la yugular y tenía las dos manos parcialmente desprendidas, en señal de que intentó defenderse, pero fue en vano.

Por su parte, Paula Chávez, sobrina del infortunado, dijo a END que el presunto autor del crimen huyó de la escena con una herida en el rostro, en dirección hacia al norte, y hasta el momento es prófugo de la justicia y la Policía ya tiene pista de su paradero.

“José Luis vino violento, armado de una bayoneta, a pelear con mi marido, quien solamente se defendió con su cutacha, de lo contrario a los dos nos hubiese asesinado”, afirmo a END la señora Perfecta Rosa Cruz, esposa del presunto autor del hecho, tipificado por la Policía como asesinato atroz.

Es importante mencionar que los peritos encontraron en el lugar del asesinato, cerca del cadáver, una bolsita plástica con dos gramos de semilla de marihuana, por lo que los agentes investigan la procedencia de esta sustancia prohibida.

Hasta el cierre de nuestra edición, la Policía Nacional no había capturado al homicida ni encontrada el arma que utilizó para consumar el crimen. Mientras tanto, los pobladores de El Rosario están sorprendidos por un hecho de sangre pocas veces visto en la zona rural de este municipio.