•  |
  •  |
  • END

CHINANDEGA

De manera instantánea falleció Francisco José Meza Carranza, de 39 años, originario del barrio “Ayapal”, de esta ciudad, cuando la motocicleta Jailing, roja, placas CH-2221, que conducía, impactó de frente contra el taxi Kia, azul, placas CH-328, conducido por Carlos Rafael Traña Robleto, de 33 años, y propiedad de Santos Adelia Rodríguez Galeano.

El percance se produjo a las tres y cuarenta de la tarde del domingo último, frente a la empresa Trabanic, sobre la carretera Chinandega-El Viejo, cuando Meza Carranza, en estado de ebriedad, se dirigía hacia El Viejo e invadió la preferencia, lo que provocó el impacto contra el taxi, cuyo conductor viajaba de El Viejo hacia Chinandega.

Un informe de la Policía de Tránsito reveló que a consecuencia del brutal golpe, Meza Carranza fue catapultado varios metros y falleció debido a trauma craneoencefálico y múltiples golpes, por lo que fue remitido al Hospital España, adonde llegó sin signos vitales, según Edelma Morales, médico de turno. La entidad policial dijo que la distracción del motociclista provocó el accidente.

El taxista, que se encuentra detenido, relató que el motociclista invadió su carril de pronto y a exceso de velocidad, por lo que no lo pudo esquivar. “Iba con la cabeza baja, aparentemente dormido. Pensé que caería encima del carro, pero salió por los aires… el cuerpo quedó detrás del taxi”, lamentó Traña Robleto.

El obrero del volante traía cuatro pasajeros, entre ellos un niño, pero salieron ilesos. Emigdio Rostrán, quien viajaba en el asiento junto al chofer, con el cinturón de seguridad, dijo que el motociclista llevaba el casco protector en el brazo, y tras sufrir el impacto sangraba abundantemente de la nariz y la boca. María Esperanza Navas Bordas dijo que convivió durante siete años con Francisco José Meza Carranza, y se dedicaban a la venta de accesorios de teléfonos celulares cerca del edificio del extinto Banco Nicaragüense (Banic), en Chinandega.

Expresó que su marido se dirigía hacia El Viejo a traerla, porque ella se encontraba donde su mamá. La mujer asegura que le recomendó que no se movilizara en la moto, porque al hablar por teléfono percibió que éste había ingerido licor, pero desobedeció y falleció.

Meza Carranza, quien dejó un hijo en la orfandad, fue sepultado a las tres de la tarde de ayer lunes, en medio de la consternación de familiares y amigos.