•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Un peón nicaragüense fue encontrado desnudo, con algunas muestras de tortura y una profunda herida de machete en el cuello que le causó la muerte en la sala de su humilde casa, ubicada en la finca La Gloria, en Santa Fe de Guatuso, Costa Rica.

En tanto que en la ciudadela Gloria Bejarano, en Tirrases de Curridabat, otro nicaragüense de apellidos Espinoza Rodríguez, de 50 años, murió la noche del viernes pasado luego de negarse a pagar los servicios sexuales de otro varón que tras cometer el crimen se entregó a las autoridades.

El peón asesinado en la finca La Gloria fue identificado por las autoridades como José Inés Borge Rodríguez, un nicaragüense de 52 años, que cuidaba, junto a su esposa, una propiedad ganadera desde hace tres años.

Al parecer él o los asesinos, que podrían ser vecinos del nica, no se llevaron ningún bien, por lo que no se descarta que exista algún problema personal, sin embargo, las averiguaciones en torno al crimen atroz apenas empiezan.

Luz Evelia Martínez, esposa del fallecido, no se explica los motivos por los cuales le quitaron la vida a su marido.

“Teníamos 30 años de estar juntos y hace tres que nos vinimos a Costa Rica por un mejor futuro, ahora seis hijos se quedan sin su padre. Era un hombre que no tomaba, no tenía problemas con nadie, era del trabajo a la casa y dedicado a su familia. Lo extrañaremos”, narró.

Según versiones extraoficiales del segundo asesinato, Espinoza Rodríguez aparentemente pagaba servicios sexuales a otros hombres, incluso se dice que hasta les ofrecía drogas en pago.

El viernes pasado, como era su costumbre, hizo lo mismo, pero supuestamente luego de consumar el acto sexual algo pasó y se habría negado a pagar, entonces el amante se enojó y empezaron a discutir.

En cierto momento, el servidor sexual sacó un arma blanca y le propinó varias heridas en el cuello que le provocaron la muerte a Espinoza.

Se entrega

Tras cometer el crimen, el presunto homicida, originario de Hacienda Vieja, permaneció en el cuarto donde estuvo con su víctima a la espera de la Fuerza Pública, que lo remitió a los tribunales de justicia.