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CHINANDEGA

En la oscuridad, un sujeto desconocido disparó un proyectil que impactó cerca del corazón de Reinaldo Olivares Meza, de 43 años, miembro de la Cooperativa de Transportes Coopetrachi, quien se desvaneció en el pavimento, frente a su cabezal, en el cual trasladaba maní. Falleció minutos después de ingresar al Hospital España, de Chinandega.
El homicidio ocurrió a las 7:45 de la noche del domingo último, cerca del Restaurante Terraza, en la salida Chinandega-Corinto, y de la casa de Olivares Meza, cuyo cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, en Managua, para extraerle la bala y determinar a qué tipo de arma pertenece.
Arnulfo Meza, chofer del cabezal International, azul, placas CH-05929, relató a EL NUEVO DIARIO que como su cuñado decidió descansar el domingo, él le encomendó trasladar maní del sitio conocido como La Laguna, hacia el centro de acopio Comasa, ubicado en la carretera Chinandega-Corinto.
Meza, visiblemente sorprendido, expresó que cuando circulaba por la comarca La Grecia, cercana a Chinandega, Reinaldo le dijo vía telefónica que lo esperaría cerca de una bahía de pasajeros, para que le entregara el automotor.
“Me estacioné en el lugar indicado. Cuando una manguera me filtró aire, revisé el camión. Mi cuñado iba a encenderlo, pero en eso le salieron dos hombres y escuché el disparo que lo mató”, manifestó Arnulfo.
Se mostró extrañado por la muerte de Reinaldo, quien, según él, no tenía enemigos y era muy querido en el barrio La Florida. Añadió que los matones, pistola en mano y amparados en la oscuridad, huyeron hacia un cañaveral cerca de la vía.

Adolescente observó
Por su parte, un adolescente que es hijo de Arnulfo, aseguró que estaba sobre la rastra cargada con maní, cuando avistó a tres sujetos desconocidos: uno agarró al hoy occiso, a quien le exigió entregara el dinero que portaba. “Mi tío le dijo: ‘No tengo reales, subite al camión, tal vez los encontrás, por mí no hay problema’”, explicó el chavalo. La respuesta del propietario del cabezal enfureció a uno de los antisociales, que le disparó a quemarropa.
Carlos Ariel Morales Meza, primo de Reinaldo y ayudante del camión, describió que tras reparar el automotor, su pariente se dirigía a encenderlo, cuando le gritó: “Me pegó un balazo un hijo de p...” Enseguida se desvaneció y sangró abundantemente.
El vecino Juan José Castillo Cáceres dijo que escuchó el disparo e inmediatamente socorrió a Olivares Meza, y lo condujo hacia el Hospital España, donde los médicos trataron de salvarle la vida, pero era tarde, pues ya no presentaba signos vitales.
Entre sollozos, Angelina Meza Delgado, hoy viuda de Olivares, señaló que había regresado junto a Reinaldo, de una finca donde celebraron la primera comunión del hijo de ambos, y a los pocos minutos le informaron que su esposo había sido baleado por varios desconocidos.
El comisionado mayor Francisco Aguilera Ferrufino, jefe de la Policía de Chinandega, afirmó que tras conocer la información, un equipo de efectivos policiales investiga el homicidio.
El oficial agregó que averiguan el móvil del hecho sangriento, y hasta la tarde de ayer lunes no había capturados, pero tienen a dos sospechosos, lo cual considera como un buen indicio de las pesquisas.