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La Policía de Tipitapa investiga las circunstancias que llevaron a la muerte a dos personas cuyos cadáveres fueron localizados la mañana de ayer sábado, uno a 300 metros a la derecha del kilómetro 35, y el otro en la finca Los Cocos, sobre el kilómetro 38 de la Carretera Panamericana Norte.

La subcomisionada Ángela Gadea, jefa de la Comisaría de la Mujer de Tipitapa y superior de turno del distrito policial, confirmó que la Policía tuvo conocimiento de ambos sucesos mediante llamadas telefónicas recibidas en la delegación.

“Estamos investigando para determinar qué ocurrió”, afirmó Gadea, quien dirigía a los peritos en la búsqueda de evidencias que pudieran conducir a las causas de la muerte de ambas personas.

En Los Cocos
La persona muerta encontrada dentro de la casa hacienda de la finca Los Cocos fue identificada como José Ramón López Ramírez, de 42 años y originario del municipio de Ciudad Darío.

Era el mandador de la finca propiedad del señor Léster Adrián Soza, quien aseguró que fue informado por un trabajador de otra finca ubicada cerca de Los Cocos, que el ganado que se cuidaba en ese lugar andaba a la deriva y con sed.

Relató que se presentó al lugar para meter el ganado en los corrales y darles agua, “contamos los animales y estaban completos”. Después explicó que se acercó a la casa hacienda y notó que la puerta estaba abierta, por lo que la empujó y encontró en el interior el cadáver de una persona.

Al principio no habían identificado al fallecido, pero después confirmaron que se trataba del mandador López Ramírez, quien tenía cuatro meses de trabajar en esa propiedad.

En el lugar los peritos no encontraron evidencias de violencia alguna, por lo que la primera presunción es que la muerte fue de tipo natural, sin embargo, será el Instituto de Medicina Legal --cuyo personal retiró el cadáver-- el que tendrá que determinar las causas.

El otro era puro huesos
El otro cadáver fue encontrado en unos potreros sobre el kilómetro 35 de la Carretera Panamericana Norte, pero no pudo ser identificado, los animales de rapiña se encargaron de dejar sólo el esqueleto, los dos pies era lo único que aún no había sido pasto de la carroña.

“Tiene puesta una tanga oscura”, describió un oficial de Policía, quien dijo que no se podrá determinar su identidad porque era sólo huesos. La subcomisionada Gadea dijo que se verificará si hay personas desaparecidas, porque podría tratarse de una de ellas.

Otra presunción es que se trata de un enfermo mental de los que deambulan a la orilla de la carretera, o bien de uno de los tantos adolescentes que a 300 metros del lugar permanecen en un centro de prevención contra el alcohol y las drogas.

Un vecino del lugar dijo no tener información sobre alguna persona que haya desaparecido, por lo que se inclinó a favor de la idea que podría tratarse de un indigente.