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“Yo sé que no voy a revivir a mi muchachito, pero quiero que se investigue este crimen, que no quede impune”, dijo entre sollozos doña Marina Ruiz Pérez, de 63 años, quien perdió al menor de sus ocho hijos la madrugada de este domingo.

Según la señora, su vástago Raúl Adolfo Ruiz, de 26 años, se fue por la madrugada con dos “amigos” identificados como Roberto Obando y Luis, quienes desaparecieron después de que se conoció la noticia de su muerte.

“Cuando vine de vender de Chinandega, mi hijo estaba tomando, lo regañé fuertemente, él me dio un abrazo, un beso y lloró sobre mi hombro, le dije que se fuera a acostar”, relató doña Marina.

Más tarde, según narra la adolorida madre, su hijo salió y estuvo conversando con sus amigos y se fue. A las cuatro de la madrugada que ella llegó a buscarlo al cuarto, se enteró de que no estaba, y fue hasta las 9 de la mañana de este domingo que una agente de la Policía le llevó la terrible noticia.

No era vago
“Mi hijo no era ningún vago, era trabajador, era del área de mantenimiento de la Defensoría Pública y me ayudaba a hacer espejos que iba a vender a los departamentos”, afirmó doña Marina.

“Dicen que escucharon cuando mi hijo decía que lo dejaran porque quería venirse a la casa… Para terminar de matarlo le dejaron caer una piedra en la cabeza”, manifestó doña Marina.

Los familiares de Ruiz no tienen ninguna versión oficial del crimen, sólo conocen lo que les han comentado algunas personas: se presume que dos hombres y dos mujeres lo mataron a golpes y lo dejaron sin vida cerca de la Estación de Bomberos ubicada en el Mercado “Roberto Huembes”.

Raúl Adolfo Ruiz deja en la orfandad a dos gemelas, habitaba en el Barrio “Carlos Fonseca”, de la segunda entrada de la estación de Bomberos, dos y media cuadras al norte.

Otro crimen
Otra muerte que se registró este domingo último es la de Jonathan Alexander Saballos Urroz, de 23 años, quien pereció de dos estocadas que recibió en el abdomen.

El capitán Gregorio García, jefe de Información y Análisis de la Sexta Delegación de Policía, manifestó que el caso se está investigando, aunque ya tiene capturados a tres sospechosos de haber participado en el homicidio.

“No fue pleito de pandilla, no fue por robarle, sabemos que estuvo con unos muchachos tomando, luego se fueron varios y él se quedó con dos, luego llegaron otros jóvenes con los rostros cubiertos, pero por qué sólo lo lastimaron a él, es lo que estamos investigamos”, dijo el capitán García.

La vela de Jonathan se realizará en su casa ubicada en el barrio La Primavera, de la Siemens ocho cuadras al norte, media cuadra al este.