•  |
  •  |
  • END

TOLA, RIVAS

Dice un viejo refrán que quien a hierro mata a hierro muere. Esta frase parece haber estado a la medida del joven Sergio Antonio García Espinoza, de 28 años, quien la noche del siete de diciembre fue asesinado de manera atroz, por cuatro hermanos que lo interceptaron al salir de un velorio y le propinaron cerca de veinte machetazos.

El crimen se escenificó frente a la Escuela “Enmanuel Mongalo”, ubicada en el asentamiento 23 de Octubre, del municipio de Tola, y el móvil fue una “pasada de cuentas”, ya que el 29 de abril de 2001 García Espinoza mató de una pedrada a Máximo Isabel Umaña Castillo. Los primos de éste, al encontrarlo en un velorio, cobraron venganza de manera atroz.

Según versión de la Policía, García Espinoza salió del lugar donde se velaba a una persona allegada a su familia, después de las diez de la noche, y en la vía pública fue atacado sin piedad alguna por los hermanos Umaña Castillo, a quienes conocen en el lugar con el mote de “Los Pianes”.

Hasta ayer, la Policía no había capturado a ninguno de los autores del brutal crimen, los cuales fueron identificados como Cipriano, Santos, Bruno y Ángel.

Cabe recordar que el 29 de abril del 2001, García Espinoza acabó con la existencia de Máximo Isabel, a raíz de una riña que sostuvieron bajo los efectos del licor.

Al final de esa trifulca, García Espinoza resultó con un mordisco en la nariz y en represalia tomó una piedra y se la lanzó a su rival, a quien logró impactarle en la cabeza, sin imaginarse que el golpe le ocasionaría la muerte.

Por el hecho de sangre, Sergio Antonio García Espinoza fue acusado por homicidio doloso y el 29 de octubre de 2001 fue condenado a nueve años de cárcel.

Sin embargo, el 10 de julio de 2006 fue favorecido con libertad condicional y entre los requisitos que tenía que cumplir estaba el no ingerir licor, presentarse al Juzgado de Distrito Penal de Ejecución de Sentencias y Vigilancia Penitenciaria todos los diez de cada mes y permanecer retirado de los familiares de Máximo Isabel.

No obstante, este siete de diciembre los hermanos Umaña Castillo lograron “cazarlo” y consumaron la venganza.