José María Centeno
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Carlos Manuel Reyes López, de 22 años, regresaba a su casa después de recibir al menos tres mil córdobas, producto de la venta de leche durante la semana, pero poco antes de su arribo fue interceptado por un jovencito, quien lo estranguló para luego arrastrar el cuerpo a unos matorrales, donde lo despojó de sus pertenencias y lo sepultó bajo piedras, en un intento por ocultar el crimen.

El hecho ocurrió en la Comarca El Gorrión, a unos 40 kilómetros al norte de la cabecera municipal de Nueva Guinea, y el autor de tan horrendo hecho fue identificado como Óscar Membreño, de unos 18 años de edad.

Los familiares del comerciante, al notar que éste no regresó a casa y sabiendo al pie de la letra sus costumbres e itinerario, decidieron buscarlo por varios lugares hasta que lo encontraron ya sin vida y sin el dinero.

La madre del fallecido, doña Valentina López, expresó que su hijo jamás llegaba a casa después del mediodía, pero el día de los hechos, casi a las once de la mañana se preocupó porque aún no llegaba.

Los familiares de Carlos Manuel lo buscaron sobre el camino a Colonia San José, pero se llevaron la triste sorpresa de que antes de salir de la comarca estaba semioculto su cuerpo y por ningún lado aparecía el dinero.

Con tristeza, los dolientes comprobaron que el asesino le quitó la ropa y lo colocó debajo de unas piedras, para impedir que fuera encontrado el cuerpo.

La señora López de inmediato dio parte a la Policía, para que sus agentes verificaran la forma en que habían encontrado el cadáver.

Primero un golpe
La Policía movilizó una guardia operativa hasta el lugar de los hechos y al ser revisado el cuerpo, los uniformados comprobaron que el joven comerciante primero recibió un tremendo golpe y luego fue ahorcado. El móvil del crimen aparentemente fue el robo de los tres mil córdobas.

La Policía Nacional montó un operativo y al día siguiente, con la ayuda de pobladores y familiares del finado, detuvieron al supuesto hechor, en la Comarca Las Iguanas, del municipio de El Rama.

Óscar Membreño fue entregado a la Policía de Nueva Guinea, que ya lo puso a la orden del Ministerio Público. Con la muerte de Carlos Reyes, en Nueva Guinea son ya cuatro las decesos violentos en lo que va de diciembre de 2008.

Los primeros fallecidos se registraron el fin de semana, en la Comarca Santa Rosa del Serrano, unos 40 kilómetros al sur de Nueva Guinea, donde los graduandos, maestros y padres de familias celebraban una promoción en la Escuela “Andrés Castro”, sin percatarse que avanzada la noche, la familia Obando y la familia Jarquín se liarían a balazos, hecho en el que resultaron tres muertos y dos heridos.