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El que pretendía fuera un día de alegría, se convirtió en luto y dolor para la familia de la niña Adairis Amaya Godínez, de 12 años, quien falleció desnucada, cuando al bus, en el que viajaban 72 personas, se le ponchó una de las llantas delanteras provocando que el conductor perdiera el control del volante, volcándose en una alcantarilla.  

El accidente ocurrió a las 6:40 de la mañana de este domingo, en el kilómetro 77,  antes de llegar al empalme de Boaco, un kilómetro adelante del Papaturro, y la causa fue desperfecto mecánico, porque las llantas literalmente andaban pelonas.  

EN AMBULANCIAS
El bus de transporte colectivo, placas BO 6193 blanco con morado, había salido a un paseo de la comunidad Tierra Azul, de Boaco, con rumbo hacia San Jorge, Rivas, con 70 personas a bordo.

Las ambulancias de la Cruz Roja, Bomberos, Policía y de las unidades del Ministerio de Salud, se movilizaron al lugar del accidente para ayudar  a trasladar a los golpeados y heridos al hospital José Nieborowski de Boaco, donde fueron atendidos en la emergencia, sin embargo, de los 38 trasladados, solo cuatro personas quedaron hospitalizadas y una embarazada  fue trasladada a Managua.  

El comisionado José Jesús Vega informó que la menor falleció desnucada, al quedar prensada la cabeza entre el chasis, la tierra y la puerta de emergencia, al darse vuelta el bus.  

El subteniente Henry Blandón, del Cuerpo de Bomberos, dijo que la unidad O5 de rescate se trasladó al lugar del vuelco, en la que trasladaron a un joven de 16 años con varios golpes en el cuerpo.