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La Policía Nacional busca a un par de motorizados que ultimaron de varios balazos en la cabeza al comerciante Iván de Jesús Duarte Medina, de 46 años, la noche del lunes 18 de mayo en el barrio Dignidad.

El hecho se dio a eso de las 9:50 p.m., cuando Duarte estaba dentro de su camioneta doble cabina y se despedía de María Esperanza Gutiérrez Aguinaga, de 22 años, con quien supuestamente el comerciante procreó un niño, que ahora tiene seis meses de nacido.

Los motorizados aparecieron, por la zona Este, a bordo de una motocicleta anaranjada y uno de ellos le disparó a Duarte por encima del hombro de Gutiérrez, quien estaba de espalda.

“La muchacha salió a despedir al señor, como de costumbre, los motorizados aparecieron y se estacionaron detrás de la camioneta, se baja el pasajero y cuando la pareja estaba abrazada despidiéndose, el hombre le disparó en la cabeza, eso fue casi a ‘quemarropa’”, relató Ulises García, un vecino del lugar.

Súplica
“La joven (Gutiérrez) suplicó por su vida y pidió al pistolero que no la matara. El hombre le dijo que se callara, que no hiciera escándalo, de lo contrario correría con la misma suerte”, agregó otro testigo, quien no quiso identificarse.

“Luego, el pistolero caminó hacia la moto, donde lo esperaba el otro y se fueron tranquilos, como que nada, hasta se les apagó el vehículo y se lo llevaron de arrastre hasta que lo volvieron a encender”, relató otro de los moradores.

Rechazan
“¡Mataron a mi viejo!, ¡me mataron a Iván!”, gritaba Gutiérrez, quien permanece retenida por las autoridades del Distrito VI de Policía para efecto de investigación.

Según los vecinos, Duarte --dueño de una ferretería en el mercado Roberto Huembes-- portaba una gran cantidad de dinero en efectivo producto de la venta de su negocio y además andaba emprendado y armado, pero no pudo defenderse.

Hermanos e hijos del comerciante rechazan la versión de que el móvil sea una pasada de cuenta.

“Mi hermano era una persona honrada y trabajadora, no andaba en malos pasos, desde pequeños nos enseñaron a trabajar, por lo que le pedimos a la Policía que investigue el caso a fondo y capturen a los responsables”, dijo Miriam Duarte, hermana de la víctima.

“No tenía enemigos, era una persona amable que ayudaba a quien se lo pidiera”, dijo Yerling Sánchez, nuera de Duarte.

Los restos de Duarte descansarán en el cementerio privado de Ticuantepe.