Jorge Eduardo Arellano
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JINOTEGA
De las ocho personas reportadas por la Policía que murieron de manera trágica en el territorio jinotegano durante la Nochebuena y fin de año, sólo uno falleció en accidente de tránsito. Al resto le quitaron la vida de diversas formas, según el informe policial.

Para concluir 2008, la última víctima fue Sergio Antonio Murillo Huete, de 20 años, a quien un “amigo de tragos” le asestó cuchilladas en diferentes parte del cuerpo, una de ellas en el tórax, otra en el temporal izquierdo y otra en el derecho.

De acuerdo con las investigaciones policiales, el hecho se dio cuando varios hombres, incluida la víctima, se encontraban ingiriendo licor en la comarca El Bote, municipio de El Cua, departamento de Jinotega.

El hecho se produjo el pasado 31 de diciembre, entre las 10 y 11 de la noche, cuando la víctima salió en defensa de su hermana, a quien uno de los acompañantes de la mesa de tragos, identificado como Camilo Gutiérrez, siguió cuando ésta iba a hacer sus necesidades fisiologías y la intentó manosear.

Al enterarse la víctima de lo ocurrido, reclamó al supuesto abusador, quien reaccionó violentamente y en venganza lo esperó afuera de la casa donde se encontraban, para propinarle una fuerte paliza y tres puñaladas que lo dejaron entre la vida y la muerte.

El herido fue traslado al Hospital “Victoria Mota”, de Jinotega, a eso de las tres de la madrugada del primero de enero, donde fue intervenido quirúrgicamente, con tan mala suerte que falleció ese mismo día, a las siete de la mañana, a consecuencia de una hemorragia interna masiva producida por la herida que fue de cinco centímetros de ancho.

El equipo técnico de la Policía dio cobertura al caso y determinó que los presuntos autores de este caso son Álvaro Rizo, de 22 años, y Camilo Gutiérrez, de 20, quienes fueron capturados y puestos a la orden de las autoridades.

Pierde la mano
Por otro lado, a consecuencia de un machetazo perdió una mano el joven Carlos Alberto Chavarría Centeno, de 22 años, a quien tres elementos lo interceptaron cuando caminaba en estado de ebriedad en la Comarca Santa María de Los Cedros, municipio de Jinotega.

Todo ocurrió cuando el joven decidió despedir el año viejo con unos traguitos de más y al salir del establecimiento donde se encontraba a las once y media de la noche, cuando pasaba por la escuela de la zona, fue interceptado por los tres elementos, entre ellos uno conocido únicamente como “Moncho”. Los hombres, que andaban borrachos, sin mediar palabras le propinaron a Chavarría Centeno un machetazo en la mano derecha, hiriéndole un dedo, y otro en la mano izquierda, misma que fue desprendida totalmente.

La víctima fue trasladada de emergencia al hospital de Jinotega, donde los médicos no pudieron reimplantarle la mano izquierda, aunque por fortuna el dedo de la otra mano sólo fue suturado.

Desde su lecho en el Hospital “Victoria Mota”, el herido asegura que sus agresores tienen un mes de estar residiendo en dicho lugar y que no ha tenido problema alguno con ellos, por lo que probablemente el móvil del hecho fue el estado de ebriedad.

Ex marido intenta quemar casa
Y por un arrebato de cólera, después de haber sostenido una discusión con su ex mujer y en estado de ebriedad, un hombre intentó quemar la casa donde también se encontraban dos menores de edad.

Según la Policía, el hecho se registró el pasado 31 de diciembre, en la Comarca Yankee número dos, cuando Adrián Centeno Granados, a las once de la noche, después de haber discutido con su ex cónyuge, Paulina Rosales, se introdujo a uno de los dormitorios y le pegó fuego a una cama.

En la misma habitación se encontraban durmiendo dos menores, de 10 y 12 años, familiares de la ex mujer del energúmeno, quienes al percatarse de lo que sucedía lograron sofocar el fuego, evitando de esta manera que toda la vivienda se quemara y perecieran en la misma.

Por irresponsable y por atentar contra la vida de las personas, Adrián Centeno se encuentra preso y tendrá que responder por los daños ocasionados, que ascienden a más de dos mil córdobas.