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La ilusión de chinear a su primer nieto quedó truncada cuando el disco de una pulidora se le “clavó” como un puñal en el corazón a Dervin José Ocón Reyes, matándolo.

La primera tragedia laboral de la que se tiene noticia en el año que apenas inicia, aconteció en la casa número 51 en Linda Vista, la tarde del lunes.

Al momento de la tragedia, Ocón manipulaba la pulidora quitando las virutas de las verjas que recién habían instalado, relató un apesarado amigo de la víctima.

La muerte del hombre de 38 años se produjo de forma inmediata porque la mitad de la cuchilla de la pulidora le quedó incrustada en el corazón.

Dervin Ocón Reyes estuvo por última vez con sus dos hijos la noche del 31 de diciembre, despidiendo el año viejo, confirmó una tía de los descendientes de la víctima. Aunque al lugar de la tragedia se presentaron los técnicos forenses del Instituto de Medicina Legal, Lizamara Pérez Reyes, hermana de la víctima, no quiso que se llevaran el cuerpo para la autopsia porque se trata de una muerte accidental.

Al soldador, cuyo velorio se realiza en Batahola Norte, de donde fue la Embajada Americana, cuatro cuadras al sur, dos cuadras al oeste, le sobreviven sus hijos Dervin y Gema Ocón García.