Lizbeth García
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Liberan a sospechoso por homicidio de policía
Porque él no participó del homicidio de un policía y sólo fue acusado por el robo de una bicicleta, el juez suplente Séptimo Penal de Audiencias, Léster Mendoza Gálvez, le sustituyó la prisión por el arresto domiciliar a Engel Peralta Rojas, de 18 años, pero además el sospechoso deberá presentar tres custodios, quienes rendirán una fianza de 2,000 córdobas para asegurar la presencia del acusado en el juicio oral y público que aún no tiene fecha. Agenor Dolmus deploró la decisión judicial y pidió la reposición de la resolución, pero el judicial mantuvo su decisión. Junto a Peralta también enfrentará juicio, pero lo esperará en prisión, el ciudadano Elmer Josué Huembes Zelaya, señalado como la persona que mató a balazos al suboficial Byron Alberto Moraga, hecho acaecido en las Américas Tres, el 28 de diciembre del año pasado. La Fiscalía imputó a Huembes por homicidio, lesiones, robo con intimidación y portación y uso ilegal de armas de fuego. Según la acusación que presentó la fiscal Matilde Villanueva, Peralta y Huembes robaron una bicicleta a Wilber Antonio Reyes en el sector de los semáforos del Madroño, luego huyeron, pasaron atropellando al sobrinito del suboficial y como éste y su hermano les reclamaron, Elmer Josué habría matado a uno y herido al otro.

Víctima por partida doble
El motociclista Ricardo José Miranda, de 51 años, fue víctima dos veces, porque el cuatro de agosto del año pasado primero fue atropellado por un taxi, y luego fue víctima de robo supuestamente por parte de Egner Antonio Quiroz. Según la acusación que está radicada en el Juzgado Décimo Penal de Audiencias, el sospechoso, al ver que el accidentado iba a parquear bien su moto Kawasaki, azul, placas M14551, se ofreció para ayudarle “desinteresadamente”, luego le dijo que le prestara la llave porque el manubrio estaba enllavado, pero cuando Miranda se la dio, el imputado encendió la motocicleta y huyó como alma que lleva el diablo del sitio del accidente, cerca de la Iglesia Santo Domingo. Cuatro días después, Egner Quiroz le vendió la moto a Silvio Antonio Pichardo, en cuatro mil córdobas, porque según le dijo al comprador “quería beber guaro”. Pichardo le entregó en el acto a Quiroz tres mil córdobas, y le quedó debiendo mil, mismos que le daría cuando le proporcionara la circulación y la escritura de compra-venta de la moto, Sin embargo, al ver que Egner Antonio no volvió a aparecer por el sitio de la transacción, en el Mercado “Israel Lewites”, Pichardo se fue a la Policía, donde se enteró de que la moto era robada.

Acusado defiende su inocencia
Larry Lenín García Calero defendió su inocencia diciendo que el día en que supuestamente robó y baleó a Wiston René Membreño, él se encontraba en su casa junto a su familiares, quienes pueden dar testimonio a su favor, además mencionó que se gana la vida honradamente trabajando en una fábrica de artículos de fibra de vidrio en Guatemala. Explicó que como se quebró la mano derecha le dieron subsidio de cuatro meses, por lo que aprovechó el momento para visitar Nicaragua y arreglar la situación migratoria de sus hijos para que e puedan viajar con él a Guatemala, y justo antes de partir, fue involucrado en un robo que asegura no haber cometido. Según la acusación, el 28 de diciembre García supuestamente llegó a un ciber en el Barrio Riguero Norte, preguntó que si había recarga para celulares, luego sacó un arma y obligó a Membreño a entregarle un teléfono celular valorado en 4,715 córdobas, propiedad de Élida Gutiérrez, pero como hubo resistencia, aparentemente el acusado disparó contra la víctima en el muslo izquierdo, provocándole fractura del fémur. La abogada Darling García dijo que la medida de prisión que el juez Séptimo Penal de Audiencias le aplicó al acusado es desproporcional, porque la lesión de la víctima no es grave, pero además las pruebas que sirvieron de base para remitirlo a juicio son insuficiente y contradictorias, ya que la Policía no le ocupó arma alguna a su defendido ni hubo peritaje de balística ni de productos nitrados para corroborar qué arma provocó tal lesión, ni si en realidad el joven acusado es el autor de la misma.