Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

JINOTEGA
Luis Antonio Mejía Molina, de 24 años, fue ultimado de varias puñaladas, presuntamente por un hombre identificado como Mario Cristino Díaz Matute, de 30 años, quien ahora es prófugo de la justicia.

Fue tanto el odio con que actuó el presunto asesino, que no bastándole las cuatro puñaladas que le asestó, cuando vio al afectado en el suelo le lanzó varios puntapiés, hasta cerciorarse de que le había provocado la muerte.

El horrendo crimen se originó después de las siete de la noche, el lunes 12 de enero del corriente año, en el corredor de la casa de Arlen Sobeyda Hernández, ubicada en el kilómetro 217, sobre la carretera a Bocaysito, en la comunidad Villa Nueva, municipio de San José de Bocay, departamento de Jinotega, informó la suboficial Lilliam Chavarría, de la Secretaría Técnica de la Policía.

Investigaciones preliminares de la Policía revelaron que la víctima llegó hasta el lugar antes mencionado a tomarse una gaseosa, pero al ver a su victimario junto a Mario Flores y Francisco Herrera, tomándose unas cervezas, se acercó a la mesa donde estos departían, a pedirles le regalaran una, la que fue negada por Mario Cristino Díaz.

Una vez que se rehusó a la petición de la víctima, el presunto autor comenzó a ofender a Mejía Molina. Acto seguido sacó una navaja y sin decir más palabras le propinó una estocada en el abdomen, otra en el área de la ceja izquierda, otra en el pómulo izquierdo y una cuarta entre la barba y el labio inferior.

Seguidamente, al ver a Luis Antonio tirado en el suelo, ensangrentado, Mario Cristino le propinó varios puntapiés, a la vez que le manifestaba que era “cualquier cosa matar”, y después de consumar el crimen, se fue a su casa, de donde sacó una motocicleta y se dio a la fuga.

El cuadro era horroroso, por lo que se presentó una patrulla de la Policía de San José de Bocay, pero aún no han dado con el paradero del criminal.