Francisco Mendoza S.
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MATAGALPA

Cuatro asesinatos y sólo un detenido en relación a los hechos. El reto que tiene frente a sí la Policía de Matagalpa, tras la ola violenta desatada en las últimas horas en el departamento, es resolver todos los casos.

Uno de los crímenes se registró en el sector conocido como El Portón, en la comarca Yasica Sur, municipio de San Ramón, donde fue asesinado de 20 machetazos en diferentes partes del cuerpo el campesino Julio César Martínez Castro, de 27 años, mientras que su hermano, Rafael, de 25, resultó con un machetazo en la mano derecha, por lo que tuvo buscar atención médica.

La Policía Nacional estableció que los hermanos Martínez Castro se dirigían a sus casas cuando fueron interceptados por los sujetos Ofilio Martínez Montoya y Antonio Molinares, quienes sin detenerse a discutir con sus víctimas, las atacaron a machetazos. Rafael Martínez logró escapar con vida de sus atacantes, pese a que iba desangrándose por el machetazo en la mano derecha.

Julio César no tuvo la misma suerte de su hermano, debido a que sus agresores no le dieron tiempo de escapar al descargarle 20 machetazos en diferentes partes del cuerpo que le ocasionaron la muerte. Los homicidas escaparon en cuanto confirmaron que el joven había muerto, pero la Policía logró la captura de Ofilio Martínez Montoya, quien ya está a la orden del Ministerio Público.

Las autoridades policiales están tras la pista de Antonio Molinares, para capturarlo y que también pague por el delito cometido; mientras, Rafael recibió atención médica, y sus familiares le daban cristiana sepultura a su hermano.


Otros hermanos agredidos
En el sector conocido como Cuatro Esquinas, del mismo municipio, fue asesinado Noel Méndez Rivera, de 18 años, quien junto a su hermano, Calixto Rivera, se dirigía a la hacienda Limoncillo, cuando fue interceptado por los hermanos Marlon, Oscar y Pablo Pavón Urbina, los que se le fueron encima, agrediéndolo a pedradas y machetazos.

Las investigaciones realizadas por la Policía señalan que Calixto logró escapar del ataque de los hermanos Pavón Urbina, no así Noel, quien además de recibir varios golpes en diferentes partes del cuerpo tenía un balazo en la zona del omóplato, con orificio de salida en la tetilla izquierda; la bala le traspasó el corazón.

El cuerpo del infortunado campesino fue encontrado por varios trabajadores agrícolas que se dirigían a sus labores cotidianas, cerca de la poza La Laguna, a unos 500 metros del puente El Hular.

Los autores de este hecho sangriento se dieron a la fuga, pero la Policía les da persecución.


Matan a taxista
En el municipio de Paiwas, Región Autónoma del Atlántico Sur, en la comarca Wilikito, sobre la carretera al municipio de Mulukukú, fue encontrado el cuerpo del ciudadano Cruz Mendoza González, quien se desempeñaba como taxista en esa localidad, según informó a la Policía la señora Nely Espinoza González, tía de la víctima.

El hombre fue encontrado cerca de una alcantarilla ubicada en la finca de la familia Obando, y presentaba dos orificios de bala en la cabeza. Un equipo de investigadores de la Policía departamental se dirigió al lugar del hallazgo para realizar las investigaciones respectivas.

Hasta el momento se desconoce quiénes pudieron ser los asesinos del taxista, pero todo indica que se trata de un robo, y para que el trabajador del volante no los delatara ante las autoridades, optaron por quitarle la vida y dejarlo tirado a la orilla de la carretera.


En bolsa plástica
Y en la comarca Molino Sur fue encontrado en el fondo de un pozo y envuelto en una bolsa plástica, el cuerpo del joven Eleazar Antonio Centeno López, quien habitaba con sus padres de la capilla católica de La Cartuja, en la carretera a Jinotega, 150 metros al norte.

Los padres del muchacho dijeron a la Policía que ellos salieron a una huerta y dejaron a Eleazar y a un menor cuidando la casa, pero cuando llegaron del trabajo se llevaron tremendo susto al no encontrar a sus hijos, estaba la puerta abierta y faltaban dos bicicletas, 70 libras de café, un celular y otros objetos que fueron sustraídos de la vivienda.

Aseguraron que dieron parte a los vecinos para que ayudaran a buscar a sus hijos por la comarca, fue así que dentro de un pozo encontraron a Eleazar Antonio, quien además de estar envuelto en una bolsa plástica, estaba con las manos atadas a la espalda, lo que hace suponer que los antisociales lo asfixiaron con el plástico y después lo lanzaron al pozo para que no encontraran su cadáver.

La institución policial trata de dar con los victimarios del campesino, y ya se tienen pistas que apuntan a dos sujetos que fueron vistos por última vez con el joven, por lo que se convierten en los principales sospechosos del crimen.