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Su mirada estaba fija en la ambulancia del Instituto de Medicina Legal, donde iban los cuerpos de sus dos hijas, las que le fueron arrebatadas de forma brutal. Doña Juana Reyes no daba crédito a la tragedia que veía.

Rhina de los Ángeles y María Teresa Espinoza Reyes, de 26 y 36 años, respectivamente, fallecieron de forma instantánea al ser arrolladas por la conductora de una camioneta, misma que, según varios testigos, conducía a exceso de velocidad, por lo que perdió el control del vehículo y “se pasó llevando” a las jóvenes. El hecho se registró a las siete y media de la mañana de este martes, en la entrada a Monte Tabor.

Una de las testigos, identificada como Indira López, aún nerviosa e impactada por el suceso, dijo que como todas la mañana vio a las hermanas Espinoza Reyes que iban a abordar el bus que las llevaría a su trabajo, en Managua.

“De repente oí el golpe y vi cómo catapultó a Rhina y prensó a María Teresa, esa mujer iba 1000 por hora. También esto es problema, desde que desaparecieron los reductores de velocidad. Rhina y María Teresa eran unas muchachas muy amables, eran cristianas, es más, una de ellas hasta clases bíblicas me impartió”, comento conmovida López.

El terrible accidente

María Teresa quedó prensada entre la camioneta Nissan, crema, placas M 056-133, y una de las vigas del portón de la entrada a la Parroquia Monte Tabor, en el kilómetro 14 de la Carretera Panamericana Sur. Lo espantoso del impacto podía notarse al ver parte de la masa encefálica impregnada en la pared. El cuerpo quedó completamente desfigurado y las piernas fracturadas.

Rhina de los Ángeles yacía a la orilla de la cuneta y la sangre recorría los cuatro carriles de la Carretera Sur. A su lado estaba el vidrio delantero de la Nissan y en el pavimento había esparcida parte de su masa encefálica.

La conductora de la camioneta fue identificada como Jessica Fairfax Hirst, supuestamente de nacionalidad norteamericana, a quien las bolsas de aire de su vehículo le salvaron la vida.

Fairfax fue trasladada al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, donde se encuentra estable, después de que los médicos le realizaron rayos X para descartar fracturas. La conductora se negó a brindar declaraciones. Amigos y hermanos en la fe de las fallecidas llegaron a brindar su apoyo a Juana Reyes y a Rafael Espinoza, madre y hermano de las víctimas, respectivamente. El joven Rafael es el único hijo que le sobrevive a la señora Reyes.

Se conoció que María Teresa era gerente de Alke, y tenía seis años de casada con Víctor José Gutiérrez, quien labora en un restaurante. No deja hijos en la orfandad.

Rhina de los Ángeles también laboraba con su hermana en la misma empresa. Ambas jóvenes fallecidas asistían a la Iglesia Catedral de su Gloria.

Agentes de Tránsito de la Tercera Delegación de Policía realizaron las investigaciones para determinar qué causó la tragedia que enluta a una familia.