•  |
  •  |
  • END

Freddy Lanzas tiene más de cinco años de trabajar como taxista en la capital, pero sabe que en estos últimos días ser obrero del volante también significa estar expuesto a “todo”, ya que la delincuencia ha incrementado su accionar contra el gremio, y no se sabe si quien aborda el vehículo es un pasajero honesto o un asaltante.

La noche del lunes, Freddy fue contratado por dos tipos que no tenían para nada apariencia de delincuentes, en el sector de Plaza Inter, los que le solicitaron que los trasladara al barrio “Camilo Ortega”, pero al llegar al sector de San Judas le dijeron que era un asalto.

“Yo creo que ellos querían matarme, pero me les enfrenté y gracias a Dios logré tirarme… aunque me hirieron con el puñal en las manos y en la espalda, además de un refilón de bala en la pierna izquierda”, comentó el taxista, al presentarse ayer a la delegación de Policía del Distrito Tres.

Asimismo, dijo que gracias a la ayuda de otro taxista logró llegar a la delegación a interponer la denuncia y luego fue atendido en el Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, de donde le dieron de alta ayer por la mañana.

El taxi que conducía Freddy es el vehículo blanco, placas M 03062, de la Cooperativa Cootama Fénix, mismo que fue localizado por el sector de la Salvadorita, y fue trasladado hasta el Distrito Tres.