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El peor susto de su vida se llevaron varias parejas que románticamente celebraban la noche del sábado el Día de los Enamorados, al desatarse una balacera entre vigilantes y varios delincuentes en la entrada al motel La Laguna.

En el intercambio de disparos murió Auner José Barahona, de 23 años, quien recibió un impacto de bala en la frente, informaron las autoridades policiales.

Vigilantes heridos

En la balacera también salieron heridos de bala en el pie y en la mano los dos vigilantes que resguardaban el singular negocio, confirmó la Policía.

A la hora del tiroteo entre los maleantes y los centinelas, todas las habitaciones estaban ocupadas por parejas que hacían “locuras nuevas”, como dice una canción, la noche de 14 de febrero.

La jefa de la Estación IV de Policía, comisionada mayor Fátima Flores, confirmó que a Barahona le fue ocupada una pistola calibre 38, que supone utilizó en el sangriento robo frustrado.

Las primeras investigaciones hechas por la Policía revelan que Barahona llegó al auto-hotel, en compañía de una mujer, simulando ser una pareja que iba a rentar una habitación para pasar un rato de placer.

Sin embargo, cuando estuvo frente a los vigilantes, supuestamente el hoy fallecido, desenfundó el arma e inició la balacera, en la cual la Policía presume que participaron otros dos delincuentes.

Barahona --quien era habitante del barrio “Jorge Dimitrov” y hace dos años había salido de la Cárcel Modelo, luego de estar “guardado” 17 meses por un robo frustrado-- murió de forma instantánea.

Versión familiar

Margarita Barahona, madre de Auner José, rechazó la versión policial, y, por el contrario, sostuvo que su hijo “simplemente le estaba siendo infiel” a su esposa, quien está a pocos días de tener a la primera y única hija que procrearon.

Según los familiares de Barahona, él llegó al motel La Laguna en compañía de una amante, en ese sitio, por el supuesto estado de ebriedad en que andaba salió de la habitación a orinar, y fue entonces cuando se dio el fatal altercado.

Como suele suceder en la mayoría de estos casos, los familiares de la víctima aseguraron que éste se había regenerado y que se ganaba la vida como comerciante.