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Aunque el hondureño Félix Antonio Castro Hernández sabía que llevaba una valiosa carga en el cabezal que conducía la noche del jueves, irónicamente realizó una mala maniobra que lo llevó ante la juez Cuarto Penal de Audiencias de Managua, Martha Martínez, quien este sábado le decretó la prisión preventiva.

Castro, de 28 años, originario de San Pedro Sula, Honduras, fue acusado por la supuesta autoría de transporte ilegal de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias controladas, delito por el que volverá al juzgado el próximo 25 de febrero, para la audiencia inicial del juicio.

Según el escrito acusatorio que el Fiscal Auxiliar Penal Giscard Moraga Guillén presentó, el extranjero conducía un cabezal azul, placas AAJ9211, y la rastra RA4948, blanca, cuando realizó una mala maniobra frente a la Zona Franca Las Mercedes, por lo que el policía Miglan Suárez lo retuvo.

Supuestamente, el extranjero ofreció dinero para que lo dejaran ir, lo que levantó las sospechas del agente policial que inmediatamente informó a sus superiores lo que estaba ocurriendo, éstos le orientaron trasladar el cabezal y la rastra a la Estación Seis de Policía, pero como ahí no existen condiciones para hacer una inspección, el automotor fue trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial.

Tres millones de dólares

Al inspeccionar el camión, la Policía descubrió que el piso estaba “caleteado”, es decir tenía un compartimiento especial donde encontraron 621 paquetes café, negro y gris, envueltos en cinta adhesiva y con el logo de un indígena de piel oscura y labios gruesos.

El perito Dimagio Antonio Valverde le hizo la prueba de campo a 26 paquetes elegidos al azar para corroborar que la sustancia que el hondureño transportaba es cocaína. Se estima que cada paquete de droga podría costar más de 40 mil dólares, por lo que el cargamento incautado en Nicaragua supera los 2.9 millones de dólares.

La Fiscalía reveló en la acusación número 001691-09 que el cargamento de droga iba rumbo a la frontera norte para salir de Nicaragua.

Para la abogada Aracely del Carmen España, la acusación contra su defendido no debió haber sido admitida porque no se determina con claridad dónde ocurrieron los hechos.