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JUIGALPA, CHONTALES
“Quiero que se le aplique la ley a las personas que a sangre fría asesinaron a mi hijo y a mi esposo en la finca Palo Verde, de La Libertad”, fue el clamor de María Petronila Zeledón Vargas, al salir del Juzgado de Juicio de Juigalpa.

El juicio oral y público en contra de Luis y Uriel Centeno, padre e hijo, respectivamente, procesados por asesinato atroz en perjuicio de José Inés López Martínez y de su hijo Inés Darío López Zeledón, culminó con un fallo que no fue del agrado de los dolientes ni del abogado defensor, porque dos fueron declarados culpables y otro inocente.

Los hechos se registraron la tarde del 16 de julio en la finca Palo Verde, cuando José Inés e Inés Darío fueron interceptados supuestamente por los Centeno y otras personas, que sin mediar palabras abrieron fuego sobre ellos con escopetas y pistolas.

Edelmira Acevedo, asesora de la viuda, dijo que había suficientes pruebas para que el tribunal de jurado emitiera un veredicto de culpabilidad en contra de Luis y Uriel Centeno por asesinato consumado.

Por su parte, Bernardo Ariel Bodán González, defensor particular de los procesados, manifestó que durante el juicio demostró que hubo legítima defensa, aunque no estuvo de acuerdo con decisión del jurado.

Dos culpables y un inocente
El tribunal de jurados declaró culpables de asesinato frustrado a Luis y a Uriel Centeno, padre e hijo, respectivamente, mientras que Marcos Hurtado fue declarado inocente.

“Es un veredicto gallo-gallina, porque los señores del jurado trataron de quedar bien con las partes y no hicieron justicia. A pesar de que las pruebas estaban a favor de mis defendidos que actuaron en legítima defensa”, dijo Bodán González.

La defensa manifestó que apelará el veredicto después de que la juez de distrito penal de juicio imponga la pena a Luis y a Uriel Centeno.