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Wilmer José Salazar está siendo acusado por homicidio frustrado en los juzgados de Managua debido a que asestó siete puñaladas a su vecina, Lisseth Elizabeth Morán Alaniz, la tarde del pasado 1 de enero en el barrio Hialeah.

La víctima recibió las siete estocadas en la mano derecha, brazos, cuello y tórax. Estando en el suelo hacia donde fue lanzada por su agresor, se salvó de recibir una octava estocada porque con un puntapié en el estómago logró que Salazar cesara su agresión, refirió la fiscal auxiliar, Ligia Velásquez Cruz, al exponer la acusación.

Diversas versiones sostienen que el supuesto agresor no habría mostrado arrepentimiento por el ataque.

El caso se parece al sufrido por Lilí Ríos Mayorga, quien fue brutalmente agredida por Henry Aquiles Cortés, quien la golpeó al salir de una discoteca. El hecho de violencia machista provocó graves daños en su rostro y su victimario se encuentra prófugo luego que un juez capitalino le dictara arresto domiciliar.

La defensa de Salazar alegó que su cliente padece de esquizofrenia y que al momento de atacar a su vecina Lisseth Morán estaba pasando por una crisis, a pesar que supuestamente se había tomado su medicamento.

Salazar padece de esquizofrenia desde el año 2011 y por ello también ha recibido atención médica en los años 2014 y 2016, aseguró el abogado defensor.

Al final de la audiencia preliminar el juez Décimo Distrito Penal de Audiencia de la capital, Carlos Solís aceptó la acusación, dictó prisión preventiva a Salazar y ordenó que un psiquiatra forense lo examine.

La audiencia inicial para el acusado de homicidio frustrado fue programada para el próximo 16 de enero a las 10:30 de la mañana.