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Apolonio Membreño Gutiérrez, quien estaba circulado por la Policía y es acusado de ser el responsable de la elaboración de bombas explosivas que luego son usadas por los pescadores artesanales del litoral Pacífico, fue capturado el miércoles en la carretera de circunvalación de Chinandega.

Membreño es originario de León y fue sorprendido por las autoridades, que le dieron seguimiento desde su ingreso por la frontera norte, portando cuatro sacos de material explosivo para elaborar pequeñas bombas que se lanzan al mar con el propósito de obtener más producción de pescados.

“Llevo el producto a León porque tengo encargos de juegos pirotécnicos”, dijo a la Policía.

El detenido detalló que “esos 4 sacos los conseguí en Honduras, cualquier cosa podés hacer con eso. A mí me cuesta 1,400 córdobas cada saco”.

El comisionado mayor Pablo Mendoza, segundo jefe de la Policía de este departamento, declaró que “la peligrosa carga viajaba de El Guasaule a León, sitio donde este sujeto tiene un taller clandestino de bombas de mecha lenta, desde donde las distribuye hacia León y Chinandega”.

“Él se dedica a fabricar bombas para la pesca artesanal y se le ocuparon 4 sacos con producto como sulfato para elaborarlas”, dijo Mendoza.

El uso de bombas artesanales provoca daños a las distintas especies marinas, arrecifes y bancos de pesca.

Membreño Gutiérrez fue circulado desde el 1 de enero de 2016 y juzgado en ausencia por la explosión de un taller ilegal de bombas artesanales, el cual estalló en las áreas verdes del reparto María Elena Cuadra, del municipio de Posoltega, accidente que dejó graves daños a la infraestructura.