•   San José, Costa Rica  |
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  • EFE

El sospechoso de asesinar a cinco estudiantes universitarios en Costa Rica en enero pasado irá un año a prisión preventiva mientras las autoridades terminan la investigación y presentan la acusación formal, informó hoy una fuente oficial.

El Ministerio Público confirmó que el Juzgado Penal de la ciudad de Liberia, provincia de Guanacaste (oeste), acogió hoy su solicitud de ordenar un año de prisión preventiva contra Gerardo Ríos Mairena, de 33 años de edad.

El sospechoso fue arrestado el viernes en la ciudad de Liberia, al lado de la casa donde el pasado 19 de enero fueron degollados cinco estudiantes y una menor de edad quien resultó herida de gravedad en la tráquea, pero sobrevivió y se convirtió en la principal testigo para las autoridades.

La joven, de unos 14 años, reconoció físicamente el viernes a Ríos como el autor del crimen en una diligencia judicial posterior a su detención.

Las autoridades también tomaron el viernes la declaración indagatoria de Ríos Mairena, la cual se incluyó en el expediente del caso.

Ríos, quien era vecino de las víctimas, es sospechoso de seis delitos contra la vida: cinco homicidios y una tentativa de homicidio.

La sobreviviente fue pieza clave en el caso pues gracias a su testimonio fue posible identificar un tatuaje del atacante y construir un retrato hablado que fue comparado con fotos del archivo criminal.

Las autoridades judiciales confirmaron que en la escena del crimen fue hallada una huella impregnada en sangre que coincide con las del sospechoso.

Los agentes también decomisaron el viernes a Ríos unos zapatos tipo tenis y un pantalón corto impregnados con sangre, así como un cuchillo que será sometido a análisis de laboratorio para determinar si fue el arma que se utilizó en el crimen.

En la escena donde fueron asesinados Joseph Briones, de 22 años; Dayana Martínez Romero, de 24; Stephanie Hernández García, de 25; Ariel Vargas Condega, de 24, y Angie Serrano Mendoza, de 24, los agentes también recolectaron cabello y fluidos que se relacionan al sospechoso.

El Organismo de Investigación Judicial realizó un estudio del espectro radioeléctrico (señal de teléfono celular) que permite ubicar al sospechoso en el sitio y a la hora del crimen y seguir sus movimientos posteriores.