Jorge Eduardo Arellano
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JINOTEGA

El cadáver de Rosalío Muñoz Gutiérrez, de 42 años, fue descubierto a la orilla de la carretera del sector A, en el empalme San Luis, municipio de San José de Bocay, departamento de Jinotega.

El cuerpo presentaba tres estocadas que le provocaron los criminales, que hasta ayer no habían sido identificados por investigadores de la Policía.

El hallazgo lo hizo la señora Delfina Villagra, quien el pasado primero de marzo, a las ocho de la noche, regresaba junto a otras personas de una campaña evangélica que se celebraba en la comarca La Camaleona, y cuando se acercaba a su casa se topó con la víctima.

La primera inspectora de la Secretaría Técnica de la Policía de Jinotega, Lillyam Chavarría, declaró que el cuerpo presentaba una herida en la parte izquierda del pecho y dos en la espalda.

La vocera policial dijo que la víctima ese mismo día fue vista desde tempranas horas en estado de ebriedad, pero hasta el momento se desconocen los motivos de su muerte, así como a los presuntos autores del crimen.