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“Por mucho que luché en hacer las cosas que antes hacía, ya no puedo; pero por lo menos me queda la satisfacción de que ese sujeto (Herlio Jarquín, alias “Furia y Toro”) está preso y ya no va a hacer mas daño”, dice Arsenio Medina desde su casa en Sontole, Diriamba, Carazo, sentado en una silla mecedora, sin su mano izquierda.

En enero alias “Furia y Toro” le cortó la mano izquierda a Medina y con eso se corrió por todo Carazo y luego por toda Nicaragua sobre la existencia de Jarquín, quien se había escapado de la cárcel en 2014.

Medina ahora ya no trabaja en el campo ni en carpinteria, pues desde que “Furia y Toro” le cortó su mano izquierda permanece sentado en una silla mecedora en el interior de su vivieda, ubicada en la comunidad de Sontole, en la ciudad de Diriamba.

Arsenio Medina. Tania Narváez/ENDLea más: Carazo vive una tranquilidad a medias tras captura de “Furia y Toro”

“Yo estoy dispuesto a interponer nuevamente una denuncia, porque aquí vino la Policía pero un documento no lo tengo en mis manos. Lo he visto ahora en la televisión al hombre ese y estoy seguro que es el mismo que me cortó mi mano, lo único que en la foto que sacó la Policía él estaba mas delgado, pero es el Furia”, añadió Medina.

Alias “Furia y Toro” fue arrestado la noche del sábado, en una fiesta familiar.

Medina, en tanto, hizo el llamado a las personas de  buen corazón a que le ayuden a comprar una prótesis para poder empezar su vida de nuevo y dedicarse a la carpintería.

Asimismo, el joven Henrry Álvarez dice reconocer al sujeto que presentado el domingo en Managua por la Policía Nacional.

Además: La Policía Nacional confirma captura de “Furia y Toro”

“Yo me lo encontré como dos veces sobre el camino. Un hombre recio que yo lo veía y no se parecía nada a la foto que circulaba en las redes sociales, pero nunca me dijo nada, más que solo 'Oyeee', caminaba a pie y siempre llevaba una mochila en su espalda”, contó el joven Henrry Álvarez, originario de Sontole.

Ahora la tranquilidad ha vuelto a esta comunidad, la cual está a unos cuatro kilómetros de la ciudad de Diriamba.

La mayoría de los habitantes de Sontole se dedica al trabajo de campo y otros son obreros de las zonas francas, por lo que caminan en horas de la noche.