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El juez suplente Quinto Distrito Penal de Audiencia de la capital,  Félix Ernesto Salmerón  dictó  prisión preventiva para el nicaragüense, Pablo Rodríguez Delgado, de 36 años, quien hace casi seis años mató a su expareja  la costarricense, Aillen Solórzano Vásquez, que tenía 22.

El crimen tipificado provisionalmente por la Fiscalía como parricidio aconteció el  11 de abril del año 2011 en Guanacaste, Costa Rica, pero el cadáver de la víctima fue encontrado hasta el 3 de mayo de ese mismo año.

Aunque el crimen aconteció en Costa Rica, Pablo Rodríguez será juzgado conforme a las leyes nicaragüenses, porque la Constitución prohíbe la entrega  de  nacionales,  según la  sentencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) donde rechaza la extradición.

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Invitación mortal   

En la acusación presentada por la fiscal auxiliar, Kenia Jirón Cruz, se asegura que Rodríguez mató a su expareja en venganza, porque ella  no quiso volver con él después de terminada la relación a finales del 2010.

En enero del 2011 Rodríguez vino a Nicaragua por veredas y de igual manera retornó a territorio costarricense a pesar que podía hacerlo  legalmente por tener residencia en ese país, subrayó la fiscal Jirón.

Estando de regreso en Costa Rica  el acusado le insistió a la joven que reanudaran la relación de pareja y fue así que la convenció que salieran a almorzar el 11 de abril fecha, en que la mató, según la Fiscalía.

Rodríguez le disparó a su expareja cuando viajaban en el automóvil desde Punta Arenas a Guanacaste,  y  después lanzó el cuerpo sin vida en un  predio baldío, refiere el escrito acusatorio.

Posterioremente, se enrumbó hacia  Peñas Blanca  frontera con  Nicaragua, donde dejó abandonado el vehículo para cruzar a territorio nacional por punto ciego (sitio no vigilado).

Hallazgo

El  3 de mayo después de 22 días de búsqueda, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) dieron con el cuerpo de la joven, a quien su mamá, Mireya Solórzano Chacón, reportó como desaparecida 15 días antes.

Al momento del hallazgo el cadáver estaba en estado de descomposición. Para establecer la identidad de la  víctima fueron determinante la ropa encontrada, los zapatos del día que salió a almorzar con su expareja, los que efectivamente fueron encontrado en el mismo sitio del hallazgo, también se extrajeron cabellos para realizar prueba de ADN  y comparados con las muestras de la mamá.

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