Jorge Eduardo Arellano
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JINOTEGA
Tres muertes trágicas fueron confirmadas por la Policía de Jinotega, los que ocurrieron este fin de semana. Dos personas perecieron al ser asaltadas para despojarlas del dinero que habían recibido cortando café en una hacienda del municipio de Jinotega, y un tercero fue ultimado de un disparo en la cabeza y de tres machetazos por asuntos de propiedad.

La madrugada del domingo ocurrió el asesinato de dos jornaleros, quienes fueron agredidos a machetazos por delincuentes aún no identificados.

Todo ocurrió cuando Dimas Francisco Mendoza Centeno, de 21 años, y Vicente Ruiz Picado, de 48, fueron sorprendidos cuando regresaban de un festejo al momento que cruzaban por la propiedad de Pablo Elvino Moreno, en la Comarca El Salto, municipio de Jinotega.

Las víctimas fueron sorprendidas por los maleantes, que armados de cuchillos y machetes les hicieron varias heridas en diferentes partes del cuerpo, hasta causarles la muerte.

Según la Policía, quien murió instantáneamente fue Dimas Francisco Mendoza, al ser herido en el cuello, la frente, brazo y costado izquierdo, mientras que el segundo fue herido en el cuello, cabeza y abdomen, por lo que fue trasladado al hospital de Jinotega por el capataz de la hacienda, pero con tan mala suerte que falleció ocho horas más tarde.

La Policía determinó que el crimen fue motivado por el robo, ya que a las victimas les habían pagado un día antes en la Hacienda Las Camelias, donde trabajaban cortando café.

Otra víctima

De igual forma, a trabajar se dirigían padre e hijo el pasado seis de marzo, a eso de las siete y media de la mañana, cuando fueron emboscados por un hombre que por rencillas personales decidió acabar con sus vidas de varios machetazos y varios impactos de balas.

El crimen se registró en la Comarca Saladios, comunidad de Ayapal, en el municipio de San José de Bocay, donde las víctimas estaban construyendo unos botes.

El fallecido fue el joven Jerónimo Solís Zelaya, de 25 años, quien el día de su muerte iba acompañado de su padre, Santos Solís, de 48 años, cuando fueron
sorprendidos presuntamente por Oswaldo Zelaya Castillo, de 38 años, quien le hizo un disparo en la cabeza al muchacho, mientras que a su padre le realizó un machetazo en la mano, cuando éste trató de auxiliar a su vástago.

Ante la indefensión del padre, el presunto criminal no bastándole el disparo que le había hecho en la cabeza a Jerónimo, tomó el machete con el que le propinó tres heridas en la espalda, lo que acabó con la existencia del joven de forma instantánea.

Según las autoridades policiales, la víctima portaba un rifle calibre 22, valorado en 6 mil córdobas, el cual fue robada por el presunto criminal, quien tenía propiedad con los Solís.