Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

JINOTEGA
Los ganaderos de Jinotega y Pantasma están “pegando el grito al cielo”. La paz
con que realizan sus actividades productivas ha sido trastornada por el robo y descuartizamiento de ganado, mientras no ven una respuesta rápida y certera de parte de las autoridades competentes.

El ganadero Filemón Ordóñez sufrió una pérdida de 7 mil córdobas, luego que los malhechores aprovecharon la falta de vigilancia y lentitud de la Policía ante las denuncias de los ganaderos, para metérsele a su propiedad.

En este sentido don Filemón denunció que desconocidos se introdujeron a su
propiedad, ubicada en la comunidad Estancia Cora, municipio de Pantasma, y le destazaron una vaquilla, de la cual sólo dejaron la cabeza, las vísceras y tres patas.

Para llevarse la carne los delincuentes cortaron todos los hilos de alambre de una cerca, y se marcharon sin dejar huellas.

Cabe destacar que a diario los ganaderos, tanto de Jinotega como de sectores aledaños, así como de otros municipios han denunciado la ola de robos de ganado, sin que las autoridades hagan algo al respecto.

Hasta vacas preñadas

Hay ganaderos que afirman que para cometer los hechos delictivos los cuatreros no respetan que las vacas estén en estado de gestación y que una vez sacrifican al animal dejan todo esparcido, incluyendo la criatura que tenía la madre en el vientre.

“Estamos desesperados. No sabemos qué tenemos que hacer para que la Policía entienda que su papel es cuidar los intereses de los hombres trabajadores. Somos productores y ganaderos que no aguantamos esta situación. Yo no creo que nosotros tengamos que hacer justicia por nuestros propios medios. El hombre de trabajo, aquel que está en el campo y confía en la economía de nuestros país, debe ser protegido por las autoridades”, explicó en representación de los ganaderos el señor Tomás Valdivia, Vicepresidente de la Unión de Agricultores y Ganaderos del departamento de Jinotega.

Según sus informes, en las acciones han sido afectados más de cinco ganaderos de la zona, incluyendo personas que lo único que tienen para vivir son sus vacas.