Lizbeth García
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Denuncia montaje “de telenovela”
El abogado de Álvaro Antonio Vega, Fernando Ruiz Chamorro, descalificó las cuatro acusaciones que la Fiscalía ha presentado contra su cliente y otras personas, diciendo que no son más que “un montaje”, “una telenovela al estilo de Agatha Christie”, porque todos los escritos están llenos de contradicciones entre sí, en cuanto a la hora de ocurrencia de los hechos, pero pese a sus alegatos, los imputados fueron remitidos a juicio por robo agravado en perjuicio de Yáder Castro Cruz, de 20 años, empleado de la Gasolinera Esso El Güegüence, del barrio Altagracia. En la acusación que la fiscal Lucía Sandoval presentó en el Juzgado Tercero Penal de Audiencias, supuestamente el 17 de febrero, el acusado y José Samuel Salazar llegaron a una de las bombas de la gasolinera a bordo una camioneta gris, con placas de la Asamblea Nacional, Vega pidió 100 córdobas de gasolina, y cuando la víctima se sacó de la bolsa 2,604 córdobas para darle el cambio, el imputado aparentemente le colocó una pistola en el tórax y le informó que se trataba de un asalto, luego los dos sospechosos se fueron. Tres días después, el 20 de febrero, cuando murió Gladys Rebeca Arvizú a manos de los escoltas del coronel en retiro Lenín Cerna, la Policía encontró la camioneta abandonada en la Esso del Siete Sur. El juicio para Vega y Salazar por esta causa, la 2006-09, quedó programado para el seis de mayo, pero tienen otros tres juicio pendientes: uno por otro asalto en la Gasolinera On The Run de La Salvadorita, y dos más por el robo de dos camionetas, una de ellas era la que presuntamente la banda usaba para transportarse a la hora de los atracos.

Sobrevive para acusar a candidatos a sicarios

Pese a que a David Enrique Torres recibió un disparo en el brazo izquierdo, otro en la pierna izquierda y un tercero en la cara, sobrevivió para acusar por homicidio frustrado a Julio César Ordóñez, alias “El Panda”; a Wilberth Giovanni Valle, a Juan Antonio Ordóñez Loáisiga, los tres de 18 años, y a Joel David Barahona, de 19 años, supuestos pandilleros del barrio “Jorge Dimitrov”. Según el escrito acusatorio que la fiscal María Lucía Sandoval presentó ante la juez Henryette Casco, del Juzgado Tercero Penal de Audiencias de Managua, el tres de febrero los acusados armados con pistolas Makarov y una escopeta, penetraron violentamente por el patio a la casa de su vecino para matarlo por causas desconocidas. Después que le dispararon, supuestamente, dejaron a la víctima tendida en un charco de sangre. La forense Cándida Chévez determinó que la vida de la víctima estuvo en peligro porque los disparos afectaron órganos vitales, le dejaran cicatriz permanente y visible en los miembros y rostro, y, lo que es peor, no podrá trabajar porque las lesiones sanarán en más de dos meses. Pese a su estado, el perjudicado tuvo fuerzas para denunciar que ha sido objeto de amenazas de muerte.