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MATAGALPA

La noche del sábado 7 de marzo de 2009 transcurría normal para muchos ciudadanos que después de la jornada laboral de la semana salían de sus casas con sus esposas, esposos, hijos, amigos y familiares, para recrearse en la ciudad, mientras otros se dirigían a sus centros religiosos para darle gracias al creador por los favores recibidos durante la semana.

Pero mientras eso sucedía, en un sector de la ciudad Matagalpina una tragedia se avecinaba para las familias Sánchez Rodríguez y Treminio Hernández.

Ese día la primera familia perdió a uno de sus miembros y la segunda a una hija, quien fue a parar a la cárcel dejando a cuatro niños solos, la menor de ellos de dos años y seis meses de edad.

El delito de la meretriz

A las diez y media de la noche del día señalado, llegaron al parque Morazán en estado de ebriedad, Norma Elena Treminio Hernández, Heyling Castro Centeno y Óscar Danilo Siles Cantillano.

Sin imaginarse que sería su último día en este mundo, Balbino de Jesús Sánchez Rodríguez, de 22 años, estaba sentado en una de las bancas del parque contemplando la vida.

Desde que ganó el título de primera finalista del Carnaval Gay 2008, Sánchez era conocido en la comunidad gay matagalpina como “Balbina”, y este año debía entregar la corona a su sucesora
Norma Elena, quien según la Policía era una trabajadora sexual, salió al encuentro de “Balbina” para saludarla porque se supone que eran muy buenas amigas.

La muerte en una hoja de cuchillo

“Qué onda Norma, andas hasta el c…”, preguntó Sánchez a su amiga, pero la respuesta fue una cuchillada con una hoja de acero en la yugular.

La víctima sólo atino a decir “ya me cortaste,” luego se llevó las manos al cuello, caminó hacía una banca del parque Morazán y ahí murió desangrada, irónicamente frente a la sede de la Policía.

La mala mujer salió corriendo, llegó a su casa en el barrio 25 de abril y le dijo a sus familiares que unos hombres la venían persiguiendo para matarla, entró apresuradamente y se quedó hasta que llegó la Policía a detenerla.

Nadie sabe por qué la Norma mató a la reina gay, pero lo que se conoce es que la acusada niega ser la asesina, y señala a otro homosexual como el supuesto autor del crimen.

La Policía confirmó los rumores sobre el móvil del crimen: el compañero de vida de Norma Elena convivía con Balbina, discutieron, y por eso la mató.

Pero para la comunidad gay matagalpina no importa quién o por qué mató a “Balbina”, porque lo que está claro es que fue por odio a los homosexuales y lesbianas.

El comisionado Jorge Mateo Medrano Calero, segundo jefe de la Policía matagalpina, reconoció que previeron que tarde o temprano se podía dar un fenómeno como éste, por lo que habían iniciado una jornada de “limpieza” en todos los parques para evitar la presencia de homosexuales y trabajadoras sexuales, medida que fue tildada como discriminatoria por los organismos de derechos humanos.

“Pero no discriminamos a nadie que estuviera disfrutando sanamente en el parque, lo que buscamos es garantizar la seguridad de las familias, pero ahora que ya hay un muerto, ---que era lo que queríamos evitar---, no aparece nadie para solidarizarse o para buscar una alternativa conjunta para evitar otro hecho en el futuro”, puntualizó el jefe policial.

Pero con alternativas o sin ellas para combatir la homofobia, a raíz del homicidio de la reina gay, decenas de heterosexuales, gays y lesbianas salieron de sus casas para ir a exigir justicia frente al Complejo Judicial matagalpino, un hecho sin precedentes en ese departamento donde prevalece una mentalidad cerrada a las opciones sexuales diferentes.

"Yo no lo maté"

Norma Elena Treminio dijo en entrevista exclusiva que no mató a Balbino Sánchez, porque el día de los hechos simplemente pasaba por el lugar cuando miró que otro gay sacó un cuchillo y le hizo una herida en el cuello a su amiga, después habría sido amenazada por el hechor, quien le advirtió : “Si hablás, te va a pasar lo mismo”.

Luego corrió hasta llegar a su casa, adonde la fueron persiguiendo tres hombres, pero no la pudieron alcanzar.

Treminio Hernández, de 23 años, quien tiene cuatro niños (tres mujeres y un varón), recordó que el día de los hechos salió de su casa para buscar cómo ganarse 100 córdobas, porque tenía que viajar el ocho de marzo hacia Managua.

Negó que su pareja haya tenido amores con la Balbina, así como haber discutido por ello con el gay, a quien según ella “no conocía”.

Pero a pesar de todo lo expresado por Norma Elena, la Fiscalía la acusó y el juez Primero de Distrito Penal de audiencias de Matagalpa, Bernardo Morales, la remitió a juicio para el 8 de mayo, porque todos los elementos de prueba demuestran lo contrario.

Durante la audiencia inicial del proceso contra Treminio, el defensor público Osmán Soza hizo todo lo posible por librar a la joven de la cárcel, pero sus antecedentes conspiraron contra ella: ya ha sido procesada por lesiones.

Su madre la encomienda a Dios

Doña Justina del Carmen Hernández espera que su hija sea encontrada inocente, “pero si cometió un delito, Dios se encargará de ella”, dijo.

Señaló que diariamente sus cuatro nietos preguntan por su madre, y ella no sabe qué decirles ni qué hacer porque la de dos años y medio aún se alimentaba del pecho materno, y otros dos están enfermos.

César Augusto Treminio Hernández dijo que su hermana es abnegada con sus hijos, quienes están sufriendo al igual que toda la familia.

El día de la maratónica audiencia inicial, decenas de gay y lesbianas se apostaron en las afueras del Complejo Judicial de Matagalpa para reclamar a gritos y con mantas rosado chicha, justicia y el fin de la homofobia.