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La familia Karla Estrada, quien fue asesinada y decapitada por su expareja Francisco Ariel Mercado y que su cuerpo se encontró hace 34 días en un predio baldío de Las Colinas, no estarán presentes en el entierro de su cabeza.

Tras la captura y condena del asesino de Karla, que resultó ser Francisco Ariel Mercado, el hombre con quien convivía desde los 15 años y procreó tres hijas, también fue encontrada su cabeza. Sin embargo, esa parte del cuerpo de la mujer aún no ha sido entregada a sus familiares.

La hija mayor de Karla Estrada Rostrán explicó que para poder enterrar la cabeza de su mamá primero las autoridades debían tener información sobre las tumbas que colindan con la bóveda donde está enterrado el cuerpo de su madre. Según la información que manejan, ese documento debe ser entregado a la jueza a cargo del caso y al personal del Ministerio de Salud (Minsa), pues ellos se encargarán de todo el proceso.

“Me dijeron que hay probabilidades de que la jueza y los del Minsa den la orden para abrir la caja y enterrarla (la cabeza) junto al cuerpo de mi mamá”, agregó la muchacha de 17 años.

Manifestó que los documentos están en poder de la detective que lleva el caso en el Distrito Cinco de Policía y lo que falta es que estos sean enviados a las autoridades correspondientes. Lo que les restaría es esperar a que les indiquen cuándo se realizará el entierro.

“Nosotros la familia no vamos a poder estar presentes al momento que abran la caja y entierren la cabeza, será personal del Minsa con equipos especiales para evitar alguna epidemia. Cuando hayan sellado la caja podremos ingresar, sabiendo que está completa y descansando en paz”, concluyó la joven.

Ellos piden sepultar la cabeza de Karla en la misma fosa donde fue depositado su cuerpo, para que “ya descanse en paz” y ellos también puedan cerrar un capítulo de esta dolorosa y traumática experiencia.

“Está y no está”, dice Marina Estrada Narváez, madre de Karla Patricia Estrada Rostrán, al referirse a la recuperación de la cabeza de su hija.

La revelación de todos esos detalles sobre la muerte de Karla no sale de la mente de doña Marina. Durante las noches sufre pesadillas y en los últimos días su salud se ha deteriorado.

“Cuando yo estoy dormida me agarra una cosa horrible, como que me voy a morir, (sufro) pesadillas, grito y me quedan los nervios alborotados, asustada, de ahí se me sube la presión”, confiesa Marina Estrada, quien el pasado lunes no logró asistir a la cita con la sicóloga que también tratará a las hijas de la víctima, porque presentó problemas de hipertensión y tuvo que ser hospitalizada.

Ella cree que todo se debe a que aún no le han entregado la cabeza de su hija para sepultarla. Dice que la zozobra de no saber qué pasará con esa parte de su hija la angustia, porque se ha tardado más que cuando entregaron el cuerpo.

Francisco Ariel Mercado fue sentenciado a 30 años de prisión por el delito de femicidio, el pasado 7 de agosto.