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El chinandegano Pablo César Soza Rojas, de 33 años, llegó muerto la noche del viernes a la Sala de Emergencia del Hospital Alemán Nicaragüense, luego de recibir un impacto de bala que le penetró debajo del omoplato izquierdo.

La bala que se corresponde a una pistola calibre 3.57, considerada un arma de alto poder, le perforó el pulmón izquierdo a Soza, quien expiró cuando era trasladado al hospital.

El homicidio nocturno tuvo como móvil el robo, según algunos testigos, versión que la Policía corroboró al revisar el cuerpo de la víctima, porque no le fueron encontrados su billetera, el reloj y el celular que portaba.

Aparentemente el hombre, que trabajaba en una distribuidora de implementos agrícolas, andaba en una celebración cerca del paso a desnivel de Portezuelo.

Los autores de este crimen son dos o tres sujetos que arrinconaron a la víctima en una esquina que sita del paso a desnivel, una cuadra al sur y una al este.

Con el crimen perpetrado contra Pablo César Soza, suman 19 los homicidios acontecidos en el Distrito Seis de la capital, durante los 88 días que han transcurrido del año. En 2008 se contabilizaron 76 crímenes en ese distrito de la capital.

Otro ahogado

De igual forma, la tarde del viernes, en la laguna de Xiloá, se produjo otra muerte por ahogamiento. La víctima fue Pedro Rafael Soza Gómez, quien era habitante de la Zona 1 de Ciudad Sandino.

Aparentemente, al momento de la tragedia la víctima andaba bajo los efectos del alcohol, pues había llegado a divertirse con unos amigos al centro turístico.

Y en las gavetas del instituto de Medicina Legal seguía hasta ayer sin reconocer un hombre de aproximadamente 30 años, que fue encontrado si vida al pie del cerro de piedra de hormigón situado en la cuesta de Las Piedrecitas.

El hombre, de tez morena y muy delgado, vestía, pantalón negro, camiseta celeste con la leyenda “Irving”, y estaba descalzo.