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CHINANDEGA

Abatido por el consumo de las drogas, que lo habían desequilibrado emocionalmente, Isidro Antonio Palacios, de 24 años, originario del Reparto Las Palmeras, de Chichigalpa, murió aplastado por las llantas traseras de una carreta halada por un cabezal perteneciente a un ingenio azucarero.

El hecho ocurrió a las 11:20 de la mañana del domingo último, frente a las instalaciones de la Empresa AgroAlfa, en la salida Chinandega-Corinto, cuando de acuerdo con testigos, el chichigalpino se lanzó debajo de las llantas del automotor blanco con franjas verdes, cuyo conductor se dirigía a traer caña de azúcar de plantíos ubicados en el municipio de El Realejo.

La forense Silvia Villegas dijo que Palacios falleció debido a trauma en el abdomen que le provocó hemorragia masiva, con exposición de las vísceras. El difunto tenía un tatuaje con la letra “L” en la barriga, y según testigos, solía deambular por la carretera hacia Corinto.

El oficial Marcio Rosales, funcionario de la Oficina de Tránsito Departamental, confirmó a EL NUEVO DIARIO que la causa del accidente fue imprudencia peatonal, sin embargo, el conductor fue detenido, como parte de las investigaciones.

Julio Rodríguez, celador de la Empresa AgroAlfa, relató a la Policía que desde las ocho hasta las once de la mañana, Palacios dijo a varios celadores que la noche del sábado había tenido un problema por defender a un señor, y que lo querían matar, por lo que les recomendó llamar a la delegación policial de Chinandega para que lo protegieran.

“Se bañó y permaneció debajo un árbol de mango. Estaba almorzando cuando escuché un ruido… era el frenazo del cabezal que trató de esquivar al muchacho. Cuando platicó conmigo estaba alterado emocionalmente y con los ojos enrojecidos, aparentemente por el consumo de drogas”, expresó el vigilante.

Flor de María Palacios afirmó que Isidro Antonio era sobrino de su esposo y desde diciembre desapareció para sumirse en el consumo de las drogas, lo que lo condujo a la muerte. Añadió que el joven profesó el evangelio, pero se volvió “mundano” y a pesar de los consejos no pudo dejar el camino incorrecto.