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Contra la pared están dos de los tres acusados de robar y matar la madrugada del 12 de noviembre del año 2016 a Eyner Sánchez Orozco, en un barrio del Distrito VII de Managua.

Los imputados que están con los “pies hinchados” son Julio César Soza Castillo, alias “Julio loco”, y Léster Rostrán Durán,  apodado “Chuky”, esto porque Germán Valdivia Gutiérrez, testigo ocular de los hechos, los señaló en el inicio del juicio.

El joven de 18 años, quien era hijastro de la víctima, afirmó ante la jueza Décimo Distrito Penal de Juicio de la capital, Nancy Aguirre, y un tribunal de jurado que Léster Rostrán Durán, Julio Soza y Yaser Ali Amador (este último sin capturar) fueron quienes atacaron a puntapiés, golpes, pedradas y con un punzón a Sánchez Orozco.

El testigo relató que su padrastro, quien de profesión era mesero, y él caminaban por un andén del barrio Carlos Núñez y que al pasar por donde estaban los acusados, les pidieron cigarros y como Eyner Sánchez les respondió que no tenía, a los pocos metros los emboscaron.

Germán Valdivia aseguró que Léster Rostrán, alias “Chuky”, le clavó dos veces un punzón en la sien derecha al marido de su mamá, agregando que el acusado le exigió que se retirara del sitio donde Eyner Sánchez quedó agonizando, porque en caso contrario le dejaría caer una piedra grande en la cabeza.

“Yo no lo quería ver morir de esa manera y por eso me retiré a buscar ayuda”, manifestó Germán Valdivia, quien antes de pedir ayuda a sus parientes para auxiliar a su padrastro, también fue herido en uno de sus antebrazos por uno de los atacantes.

El juicio para los dos acusados de robo agravado y homicidio continuará el próximo 3 de noviembre, pues hoy se suspendió porque al Ministerio Público únicamente le llegaron cuatro de los ocho testigos propuestos.