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Humberto Marcial Ramos Díaz, de 35 años, y Silvio José Gaitán, de 38, pasaron ayer ante la presencia de Dios, porque murieron bajo las llantas de dos autobuses en Managua y Masaya, respectivamente.

El primer accidente de tránsito ocurrió ayer en la tarde, de Enel-Rubenia, una cuadra abajo, cuando la víctima intentó cruzar la vía y fue atropellado mortalmente por el autobús placas M0481, de la ruta 103, cuyo conductor tuvo que ser trasladado por la Policía a la Estación Cinco, porque los familiares de la víctima lo querían linchar.

Ramos vivía en el barrio La URSS y deja en la orfandad a tres niños. Su esposa, Rosa Argentina Hernández Roa, de 35 años, desconsolada lloraba su muerte y reprobaba la actitud de todos los conductores de buses, de quienes dijo: “son unos animales”.

La segunda tragedia ocurrió en el sector conocido como el triángulo de Masaya, donde perdió la vida atropellado por un bus con placas leonesas, Silvio José Gaitán, quien habitaba en la villa Bosco Monge.

Rosa Argentina Brenes, testigo de los hechos, declaró a los medios de comunicación radiales que ella y los demás pasajeros del bus venían de una vigilia e iban rumbo a León, pero en el triángulo de Masaya, la víctima cruzó la vía sorpresivamente, por lo que el conductor hizo lo imposible por evitar la tragedia, pero ocurrió.

La Policía de Managua y Masaya investiga ambos accidentes para determinar si hay o no responsabilidad por parte de los conductores de buses, quienes fueron retenidos.